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BATALLA CAMPAL EN VARSOVIA

200 detenidos y 30 heridos en enfrentamientos durante el día de la independencia polaca

Jóvenes manifestantes de ideología nacionalista y anticapitalista se enfrentaron a la policía.

Los enfrentamientos entre policías y manifestantes nacionalistas y anticapitalistas protagonizaron la celebración del día de la independencia polaca en Varsovia, donde la jornada se saldó con más de 200 detenidos, una treintena de heridos, varios coches quemados y cuantiosos daños materiales. 

La tradicional marcha nacionalista que cada 11 de noviembre recorre las calles de la capital polaca se encontró con una protesta antifascista que pretendía reventar el evento.

Entre algunos de estos radicales de extrema izquierda se encontraban grupos de activistas llegados desde Alemania y Bélgica, según la policía, mientras que en la otra movilización participaron colectivos de Serbia, Ucrania y República Checa. De hecho, entre los más de 200 detenidos hay varios anarquistas germanos que se habían trasladado a la vecina Polonia con el objetivo de enfrentarse a los nacionalistas polacos. 

"Es una vergüenza que los alemanes vengan a Varsovia para evitar que los patriotas de este país podamos demostrar en nuestras calles nuestro amor por Polonia", explicó a Marek, uno de los jóvenes que participó en la llamada marcha del 11 de noviembre, quien insistió en el carácter patriótico y no nacionalista de su movilización.

Inicialmente la marcha anticapitalista discurrió con normalidad, entre bailes, canciones y pancartas contra el sistema económico, aunque su intención final era frenar a los miles de nacionalistas que, como cada año, se manifiestan en Varsovia para conmemorar la independencia tras más de un siglo de ocupación rusa, prusiana y austríaca.

Un fuerte despliegue policial acompañó a ambas marchas, aunque no pudo evitar que el centro de Varsovia se convirtiese en escenario de una auténtica batalla campal, que dejó un saldo de más de 200 detenidos y una treinta de heridos, entre ellos 17 agentes, además de adoquines levantados y cuantioso mobiliario urbano dañado.

Varios vehículos fueron apedreados e incluso quemados por los manifestantes, entre ellos dos pertenecientes a la cadena de televisión TVN, objetivo habitual de las críticas de los grupos polacos de extrema derecha, que acusan a este canal de "antipatriota". 

El presidente de Polonia, Bronislaw Komorowski, ha pedido que se inicien acciones legales contra los organizadores de ambas marchas. Previamente, Komorowski depositó una corona de flores en la tumba del soldado desconocido para conmemorar los 93 años de independencia polaca e hizo un llamamiento en favor de la tolerancia.

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