El PSC propone que el presidente del Govern, Quim Torra, cree una mesa de diálogo permanente con los líderes de los partidos parlamentarios como espacio estable de interlocución para abordar "los grandes temas de país". La propuesta se registrará en el Parlament en forma de moción en los próximos días para ser votada en el próximo pleno, con el objetivo de que la Cámara inste a Torra a crear esta mesa de diálogo antes de 15 días.

Los socialistas catalanes quieren que Torra y los partidos se reúnan mensualmente para abordar "propuestas de mejora del autogobierno y analizar aquellas cuestiones que sean objeto de debate en las conversaciones entre el Govern de la Generalitat y el Gobierno de España".

En paralelo, la propuesta del PSC busca que el Parlament inste al Govern a convocar a los partidos para implementar todas aquellas medidas aprobadas en la Cámara y que todavía no se han aplicado. Entre estas medidas figuran la mejora de los servicios y prestaciones a menores vulnerables, el despliegue de la ley de formación y calificación profesionales, el fortalecimiento de la Inspección de Trabajo, el acuerdo sobre universidades, las medidas contra la violencia machista y el Pacto por la Industria.

"Conscientes del desgarro producido en otoño de 2017 y de la consecuente polarización de la sociedad catalana", los socialistas también proponen que el Parlament inste al Govern a trabajar por la reconciliación civil garantizando que las instituciones representen al conjunto de los ciudadanos.

Medios públicos y lazos amarillos

Asimismo, apuestan por exigir que el Govern rehaga "aquellos consensos que garanticen que los medios públicos de comunicación representen la pluralidad de la sociedad catalana, el carácter educador y crítico del sistema público de educación y la inclusividad de las políticas culturales y lingüísticas".

Otro punto de la moción del PSC insta al Ejecutivo catalán a velar por un uso responsable del espacio público, entendiéndolo como espacio de todos y en el que se debe garantizar la libre expresión "evitando el uso monopolístico".

Fuentes socialistas han señalado que, además de abordar la situación con las instituciones del Estado, es urgente abordar la división entre los propios catalanes: "Queremos consensos de Cataluña hacia dentro".