Desde Bruselas, tras el Consejo Europeo, Pedro Sánchez ha reiterado la petición a los "partidos que hablan de sentido de Estado", es decir a PP y Ciudadanos, para que se abstengan y si no, que expliquen cuál es la alternativa. Reclama que no bloqueen porque no hay alternativa y porque los españoles dejaron claro, según el presidente en funciones, en las sucesivas elecciones de este año que quieren que sean los socialistas los que gobiernen. Habla de los tres partidos -incluido Podemos- que pueden llevar a unas nuevas elecciones, pero no ha querido referirse a ninguna negociación o planes con los independentistas catalanes o Bildu.

El mensaje para Podemos ha sido más preciso. Pedro Sánchez, ha asegurado que espera el apoyo de Podemos en la investidura a pesar de que solo ofrece a este partido representación en la "Administración Pública", frente a la petición de ministerios que ha venido reiterando su líder Pablo Iglesias. Ha defendido su oferta a Unidas Podemos afirmando que lleva 12 meses gobernando con la formación 'morada', pero recordando que no suma con el PSOE mayoría absoluta. Por este motivo, ha dicho, ha ofrecido a Pablo Iglesias un gobierno de cooperación en tres ámbitos: parlamentario, donde considera a Podemos como "socio preferente"; en el de acuerdos programáticos y en el de la cooperación institucional.