El presidente del Parlament, Roger Torrent, junto al vicepresidente primero, Josep Costa

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EN UNA ENTREVISTA

Junts per Catalunya confía en que Puigdemont pueda delegar su voto

El diputado de Junts per Catalunya Josep Costa está convencido de que la Mesa del Parlament aceptará la petición para que Carles Puigdemont pueda delevar el voto y explica que lo ha pedido ahora porque sus circunstancias han cambiado en el extranjero, pues ahora "está privado de libertad".

El diputado de Junts per Catalunya y vicepresidente del Parlament, Josep Costa, ha confiado en que la Mesa de la Cámara, con Roger Torrent al frente, aceptará que Carles Puigdemont pueda delegar su voto y participar de este modo en las decisiones que se tomen en todos los plenos.

En una entrevista, Costa se ha mostrado convencido de que en la próxima reunión de la Mesa se va a aceptar la petición para delegar el voto, que se registró el pasado miércoles minutos antes de celebrarse el último pleno. Torrent recibió aquella solicitud con sorpresa -ERC tampoco había sido informada de antemano- y entonces decidió posponer el asunto hasta el próximo martes, que es cuando se celebra la próxima reunión de la Mesa.

Costa señala que Puigdemont ya quería participar por delegación en el pleno del pasado jueves, pero comprende que la solicitud se registró con muy poca antelación y que se decidiera aplazar la decisión: "Creo que sí" que la Mesa aceptará definitivamente el próximo martes la delegación de voto.

Sobre por qué Puigdemont ha pedido ahora delegar su voto y no antes, Costa especifica que las circunstancias del expresidente han cambiado en el extranjero, pues ahora "está privado de libertad" como los diputados del Parlament que están encarcelados en España.

La Mesa sí que ha aceptado que estos diputados encarcelados puedan delegar su voto después de que el Tribunal Supremo indicara que podían hacerlo al estar privados de libertad y Costa no cree "que haya ninguna diferencia" con el caso de Puigdemont. "No debe haber ningún obstáculo ni posibilidad de impugnación" y tanto Torrent como el resto de miembros de la Mesa no deben temer que se les persiga por aceptar la delegación de voto de Puigdemont, defiende.

También reivindica que no es necesario pedir ningún informe jurídico a los letrados del Parlament sobre este asunto tal y como solicitan los partidos de la oposición: "Ya se ha aceptado la delegación de voto de los otros diputados y no ha pasado nada".

Costa ha defendido el derecho de Puigdemont a mantener sus derechos políticos intactos y ha destacado que haber pedido delegar su voto también es un "gesto de que no renuncia a sus derechos políticos, no renuncia a su investidura y no renuncia a seguir ejerciendo al liderazgo que le corresponde legítimamente".

Reformar la ley de presidencia

Costa insiste en que Puigdemont es el candidato a la Presidencia que defiende JxCat y que va a acabar siendo investido en el Parlament tarde o temprano "cuando puedan darse las condiciones". Precisamente para lograr estas condiciones, Costa ha recordado que JxCat ha impulsado una reforma de la Ley de la Presidencia para permitir que haya investiduras a distancia -el Constitucional ha prohibido que Puigdemont pueda ser investido sin estar en el pleno ni sin permiso judicial-. "Ningún órgano judicial ni autoridad puede interferir en el Parlament y, si nos dicen que no está previsto legalmente que pueda haber una investidura sin que él esté presente, como es nuestra soberanía y competencia exclusiva, nos dotemos de nuestras propias normas", ha argüido.

Si bien ERC se ha mostrado reticente a la reforma de la Ley de la Presidencia, Costa defiende que se trata de una vía "que forma parte del acuerdo político" para formar un Govern, y recuerda que los republicanos ya han votado a favor de tramitar la iniciativa.

Preguntado precisamente por si cree que puede haber responsabilidades penales para los miembros de la Mesa por esta iniciativa, Costa defiende que JxCat no va a plegarse ante las "amenazas" del Estado. "Nos da miedo, pero nos parece un atentado tan grande a la dignidad democrática del Parlament que nos persigan por decisiones políticas que no estamos dispuestos a renunciar a defender la libertad ni los mandatos democráticos que nos han dado los ciudadanos", ha añadido.

También reivindica que los delitos de los que se acusa a los soberanistas encausados no tienen ningún fundamento y, por ello, "todo va a acabar igual, pues no ha habido malversación, algo que ha reconocido el propio gobierno español, y con el tema de la rebelión dan ganas de echarse a reír".

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