La vicepresidenta del Gobierno en funciones, Carmen Calvo, ha recordado al capitán del Open Arms, cuya incautación ordenó la fiscalía italiana, que no tiene permiso para hacer rescate de inmigrantes y que "nadie está a salvo" del cumplimento de la ley, incluido "un barco como este".

En declaraciones a la cadena Ser, Calvo se ha referido a la situación del barco humanitario español y a la posibilidad de que pueda ser sancionado con multa de hasta 901.000 euros, por el rescate de migrantes, una vez que esta madrugada han desembarcado en el puerto de Lampedusa los 83 que seguían a bordo, por orden de la fiscalía.

Calvo ha sido preguntada sobre la decisión del capitán del barco, Oscar Camps, de seguir haciendo rescates cuando la fiscalía levante la incautación, a lo que ha contestado que el propio capitán ha dicho que el Open Arms "no estaba ni siquiera en condiciones de navegar hasta un puerto español, hasta un puerto de Baleares".

El barco, ha afirmado Calvo, "tiene licencia para ayuda humanitaria, para transporte de víveres"." Esa es la licencia que tiene desde el punto de vista de la concesión administrativa y la legalidad española, y ese es su cometido", ha apostillado. "El propio señor Camps ya dijo que no estaba en condiciones ni de navegar, ni de tener la situación que tenían. Este es un asunto que corresponde a la responsabilidad del señor Camps, que además es la autoridad para la seguridad de cualquier cosa que ocurra en su barco, como dice la ley". Preguntada sobre si el Gobierno se plantea sancionar al Open Arms después de que la Marina Mercante, dependiente del ministerio de Fomento, le advirtiera de que si seguía haciendo rescate de inmigrantes se enfrentaba a sanciones de entre 300.000 y 901.000 euros, Calvo ha hecho hincapié en que estamos en un Estado de Derecho.

"Las instituciones, los poderes y los ciudadanos, todos estamos sometidos a las leyes, y todo el mundo sabe lo que puede hacer y lo que no y nadie esta a salvo de esto, incluido un barco como éste", ha sentenciado Calvo y ha añadido que 'la ignorancia de la ley no exime de su cumplimiento".

Pero por encima de esta situación está la crisis humanitaria y por eso, según Calvo, el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, decidió enviar el buque de la Armada española Audaz rumbo a Lampedusa. Ahora el Gobierno está a la expectativa de lo que están decidiendo las autoridades italianas sobre los migrantes, ha explicado Calvo.

El buque -ha dicho- está en disposición de estar cerca de Lampedusa "o de ir, si hiciera falta, en caso de que se ponga en marcha el reparto de inmigrantes al que habíamos llegado los seis países, coordinados por la Comisión Europea". En ese caso, "estaríamos en condiciones de traer a España la parte proporcional que nos correspondiera", ha añadido.

España, Francia, Alemania, Portugal y Luxemburgo acogerán a los inmigrantes del Open Arms

Los migrantes que estaban a bordo del barco Open Arms serán reubicados en España, Francia, Alemania, Portugal y Luxemburgo, según ha confirmado este miércoles la Comisión Europea, que ha insistido en que está "preparada" para comenzar a coordinar este proceso pero no ha querido detallar cuántas personas serán enviadas a cada país.

Rumanía, que también mostró su disponibilidad a acoger a algunos de los migrantes a bordo del barco de la ONG española, no recibirá finalmente a ninguno de ellos porque la reubicación ha quedado cubierta con las plazas ofrecidas por los otros cinco Estados miembros y su oferta se reserva entonces para futuros casos.

Bruselas, por tanto, comenzará a coordinar el proceso de reubicación de los migrantes que han desembarcado en la isla italiana de Lampedusa tan pronto como sea posible, para lo que están en contacto con las autoridades italianas pertinentes.

"Los compromisos de reubicación de los cinco países se mantienen y estamos preparados para iniciar este proceso", ha explicado la portavoz del Ejecutivo comunitario Natasha Bertaud en la rueda de prensa diaria de la institución.

Bruselas, no obstante, ha preferido no detallar cuántos migrantes viajarán a cada país en virtud de estos compromisos y ha remitido a las autoridades nacionales de cada uno de los Estados miembros para esgrimiendo que son ellos los que deben facilitar las cifras.

Tampoco ha querido valorar la posibilidad de que la ONG Proactiva Open Arms pueda ser sancionada y se ha limitado a señalar que la Comisión no hace comentarios sobre organismos judiciales españoles.

En cualquier caso, Bruselas ha celebrado que las personas que estaban a bordo de la embarcación hayan podido desembarcar finalmente en Lampedusa y estén ahora recibiendo los cuidados médicos necesarios.

También ha apelado a los Estados miembros para que muestren "el mismo espíritu de solidaridad" para acoger a los 365 migrantes y refugiados que siguen todavía a bordo del Ocean Viking