El ministro de Fomento, José Luis Ábalos, tendía la mano este domingo a un pacto con Ciudadanos. Aseguró que preferiría el apoyo de Ciudadanos que el de partidos independentistas en un hipotético pacto para investir a Pedro Sánchez, puesto que este apoyo es "preferible" al de alguien que "cuestione la unidad de España y el marco constitucional".

La portavoz socialista, Adriana Lastra, ha sido menos contundente y no cierra la puerta. Ha afirmado que, si el PSOE gana las elecciones, como apuntan las encuestas, pondrá su programa de gobierno al escrutinio de los 350 diputados del Congreso y ha rechazado hablar de preferencias a la hora de pactar tras el 28A, a excepción de su veto a Vox.

Aun así, Ciudadanos sigue negando esa posibilidad. Inés Arrimadas ha insistido que su formación no irá "ni a la vuelta de la esquina" con el presidente del Gobierno Pedro Sánchez tras los comicios del 28 de abril.

A Podemos, por su parte, no le gusta la propuesta de los que hasta ahora son sus socios. Echenique ha anunciado que en caso de que tras las elecciones generales se busque el apoyo de la formación 'morada' a un pacto entre el PSOE y Ciudadanos "con un programa neoliberal", la dirección dirá que "no cuela", pero dejarán la decisión en manos de las bases en caso de que se dé esa eventualidad.

El PP alerta de que en estos comicios no será lo mismo ganar que gobernar. Su líder, Pablo Casado, señala que lo que tienen que hacer es "que esta suma de votos se convierta en escaños", por eso pide no fragmentar el voto.

Mientras, Vox reivindica su espacio. "Seremos claves para formar Gobierno", señala el secretario general de Vox, Javier Ortega Smith.

Al margen de las encuestas, la incertidumbre se mantendrá hasta el último momento ya que los expertos aseguran que estas elecciones se decidirán en la última semana.