Nunca nos hemos enfrentado a un fallo total del sistema eléctrico. "Es extraordinariamente improbable porque el propio centro de control en el que estamos tiene todos los sistemas duplicados y existe otro centro de control que tiene todo duplicado", asegura Miguel Duvison, Directcor General de Operaciones de Red Eléctrica.

Tendrían que fallar cuatro sistemas a la vez para que todo el país se apagara y la pantalla gigante que lo controla se fuera a negro. Hace unos meses asistimos a un simulacro. Si saltaran las alertas, los expertos calculan que se tardaría una mañana en recuperar la luz en toda la península. "En países con redes muy malladas y redundantes, como mayor parte de países de la Europa occidental, es muy complicado que se diera una situación similar", insiste Alberto Martín, socio responsable de energía de KPMG España.

Uno de los mayores apagones en Europa se registró en Italia, en 2003. En unos segundos se perdió el control de todo el sistema. En España, el más reciente ocurría en Menorca. En aquella ocasión el apagón lo originó un tornado y la isla estuvo paralizada casi tres días porque en el sistema eléctrico, los problemas viajan a la velocidad de la luz y recuperarla no es cuestión de segundos.