Los datos más recientes de calidad del aire que ha entregado España a la Comisión "confirman la ruptura sistemática de las reglas europeas sobre valores de dióxido de nitrógeno", legalmente vinculantes desde 2010.

"Nunca nos alegra tener que ir a los tribunales, pero a veces es la única forma de conseguir resultados", subrayó el comisario europeo de Medio Ambiente, Karmenu Vella, en rueda de prensa, donde también advirtió de que "no hay margen para compromisos" cuando se trata de la salud humana. "No valen excusas. Necesitamos ver acciones decisivas", advirtió.

Con esta decisión, la Comisión retoma el procedimiento de infracción iniciado contra España por los excesos de dióxido de nitrógeno registrados en estos tres territorios, que había congelado en mayo del año pasado porque España había previsto o puesto en marcha medidas para atajar el problema que le parecían apropiadas.

La decisión de Bruselas de reiniciar este procedimiento de infracción coincide con el intento del nuevo Ayuntamiento de Madrid de revertir Madrid Central, el área de bajas emisiones en la capital impulsado por el anterior consistorio.

La referencia al Tribunal de Justicia de la Unión Europea supone que la justicia comunitaria examinará ahora el caso y podría acabar imponiendo una sanción a España si no toma medidas para paliar los elevados niveles de dióxido de nitrógeno en estas tres ciudades.

Según datos de Bruselas, cada año más de 400.000 personas mueren prematuramente en la Unión Europea como resultado de una pobre calidad del aire y una gran cantidad de población sufre problemas respiratorios y cardiovasculares, y en España casi 9.000 muertes prematuras son atribuibles cada año al NO2.

"En lo que respecta a Madrid Central, esta infracción no tiene que ver únicamente con Madrid, hay otras dos áreas, y normalmente no comentamos anuncios específicos, aunque siempre subrayamos que son necesarias medidas eficaces para mejorar la calidad el aire. Depende de los Estados miembros elegir las medidas para conseguir los resultados", añadió Vella.