El desahucio era esperado. Pese a ello, los inquilinos no querían perder la esperanza, pero, esta mañana la Guardia Civil acudía a practicar el desalojo.

Madre e hijo vivían en la casa con una deuda hipotecaria con su hijastro. El dueño, registrador de la propiedad y sin dificultades económicas, ha decidido echar a su madrastra y hermanastro.

La madre se casó con el padre de él y con el tiempo el hijo se convirtió en propietario de la casa familiar al pasar a ser avalista del padre en un mal momento para éste.

El propietario de la vivienda explica que está en su derecho de echarles tal y como lo refleja una sentencia de la Audiencia Provincial de Logroño.

Este viernes, 15 agentes de la Guardia Civil han ejecutado el desahucio entre escenas de tensión.