Abel fue campeón y tres veces subcampeón mundial de kitesurf. Gracias a toda una vida en el mar conoce muy bien los peligros del océano. Ahora dedica su vida e incluso la arriesga para salvar la vida de los demás.

En las playas gallegas se ha convertido en el ángel de la guarda de bañistas y surfistas. Sigue surcando las aguas pero de otra manera. Abel Lago dejó la competición ahora se ha convertido en una especia de guardián a todos aquellos que se acercan a hacer surf. "Hago labor de vigilante porque estas playas son muy salvajes y no hay socorristas", cuenta Lago a Antena 3 Deportes.

Rescatar a alguien es algo ya habitual para él: "En 20 minutos el mar se puso peligroso con olas de 3 o 4 metros, entró en pánico y se lo llevó la corriente", recuerda Abel sobre su último rescate.

Sin embargo, ni él ni sus compañeros se sienten héroes: "La gente que se dedica a esto todos los días si que son héroes".

Abel aconseja educar a los niños para que conozcan el mar y no le teman. "Tenemos que enseñarles a utilizar las corrientes y a no tenerle miedo al mar. Si no a disfrutarlo".

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