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Gervasio Deferr

La nueva vida de Gervasio Deferr en un gimnasio de Barcelona: "Al retirarte, lo primero que viene es una depresión"

Transmite su pasión por la gimnasia a jóvenes de un barrio muy humilde de Barcelona. Es la nueva vida de Gervasio Deferr, todo un doble campeón olímpico que a pesar de la gloria también sufrió lo suyo.

Es, nadie lo ha superado, el mejor gimnasta artístico de España. Su aspecto físico ha cambiado de cuando competía al de ahora como entrenador. Pero para llegar hasta aquí, Gervasio Deferr pasó momentos muy duros.

"Al retirarte, lo primero que viene es una depresión, la mente empieza a gripar", explica Deferr.

Recuerda a compañeros suyos en los juegos. La falta de ayudas tras la retirada fue demasiado para alguno de ellos.

"Ahora que me voy, ¡echadme un cable! Hay deportistas en este país que no lo han conseguido. Véase el caso de Yago Lamela o Jesús Rollán, Me apena muchísimo cada vez que pienso en ellos", explica Deferr.

Lo tenían todo, atención deportiva, ayuda sicológica y lo más importante: el tiempo ocupado.

"Da miedo dar ese paso. Hay que cuidar de las personas, no de los bolsillos", pide Deferr.

Trabaja en un gimnasio de un barrio poco favorecido de Barcelona, La Mina. Ninguno de sus alumnos vió como ganaba tres medallas olímpicas, Gervasio les inculca otros valores.

Aunque en lo profundo del corazón de Deferr late todavía el orgullo de ser quién fue.

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