Un incendio en la ciudad deportiva del Flamengo ha dejado un total de diez muertos, seis de ellos canteranos del club, y tres heridos estando uno de gravedad. Los familiares, allegados e incluso los periodistas del lugar no pueden contener las lágrimas ante los hechos.

"No puedo controlar la emoción, no puedo dejar de llorar. No estoy preparado psicológicamente para esto... son niños", dice un miembro de la prensa.

El entrenamiento del primer equipo ha sido suspendido, y están a la espera de si se aplaza su partido ante el Fluminense.