Aunque el gesto es bonito, la historia comienza con un triste suceso. El protagonista se llama Kiyan Prince, un niño asesinado con tan solo 15 años al intentar defender a un compañero que estaba sufriendo bullying.

El 18 de mayo de 2006, Kiyan Prince no dudó. Cuando salía del colegio, un niño estaba sufriendo bulliyng por parte de otros compañeros. Sin embargo, la situación acabó de la peor forma posible, con su asesinato consecuencia de una puñalada en el corazón.

Kiyan jugaba en las divisiones inferiores del Queens Park Rangers, equipo que ha cambiado el nombre a su estadio y pasará a ser conocido como Fundación Kiyan Prince en honor al joven futbolista.

Su muerte significó mucho, marcó un antes y un después en el club, la comunidad y, especialmente en su padre, Mark Prince, quien tras pasar una dura infancia y salir de las calles, además de las drogas a través del boxeo, nunca estuvo preparado para superar la muerte de un hijo.

"Apretaron un cuchillo contra su corazón...justo a la puerta del colegio...Era un hombre roto y acabado. Mi razonamiento fue: cómo hago que este tío muerta---¿cómo le pongo las manos encima?", confiesa.

Tras un duro proceso en el que tocó fondo anímicamente, Mark decidió honrar la memoria de su hijo y creó una entidad sin ánimo de lucro para sacar a los jóvenes de la violencia; Kiyan Prince Fundation, que ha sido galardonada ya con varios premios, entre los que destaca la Orden del Imperio Británico.

"Quiero que deis el 100%, como si fuera la última vez que fuerais a jugar. Porque Kiyan no sabía que aquella fue la última vez que jugó", les dice a sus alumnos.

Mark se mostraba agradecido en unas declaraciones concedidas a la BBC: "Es algo enorme para toda la familia y para todos los que amaron a Kiyan, lo apoyaron y esperaban con ansias que jugara en la Premier con el QPR. Todavía estoy tratando de entender lo que está sucediendo. No hay palabras que lo describan. A su madre no la he visto tan feliz desde el día que perdimos a nuestro hijo", señaló.

 

Ahora ha sido reconocido por el club del que formó parte. Kiyan soñaba con ser futbolista y ahora el estadio del equipo que alimentaba dicho sueño se llamará como él gracias a la votación llevada a cabo por los socios del club, en la que el nombre ganó con el 65%.

Este fue el vídeo que se proyectó en el vídeo marcador del estadio: