El Hormiguero

Carolina Marín, sobre la decisión de retirarse: "Si hubiera forzado no habría tenido salud para el resto de mi vida"

La leyenda del deporte español y mundial asegura en El Hormiguero que no tiene "dolor" y que tomó la decisión de dejarlo porque no quería "terminar con una prótesis de rodilla".

Carolina Marín, sobre la decisión de retirarse: "Si hubiera forzado no habría tenido salud para el resto de mi vida"

Publicidad

La ya ex jugadora de bádminton y leyenda del deporte español, Carolina Marín, ha pasado este lunes por El Hormiguero para recordar y repasar la decisión de retirarse del deporte que le llevó a lo más alto con tan 'solo' 32 años: "Estoy tranquila, en paz, ha sido la decisión más dura de toda mi vida, aun así ha sido la mejor, estoy viviendo una etapa muy feliz porque tras superar las lesiones y operaciones intenté volver hasta el final, pero si hubiera forzado mi cuerpo no habría tenido salud para el resto de mi vida", empezó diciendo a Pablo Motos.

"En febrero de 2026 me volví a operar, llevaba con dolor desde octubre, con dolor punzante en el menisco interno... los deportistas sufrimos mucho con las lesiones, hay muchas lágrimas que no se ven y no se valoran", admitió la que fuera campeona olímpica en los Juegos de Río 2016.

"Ahora no tengo dolor, no quería terminar con una prótesis de rodilla"

La onubense también ha recalcado que tras retirarse no sufre dolor alguno: "Ahora mismo no tengo dolor, por eso vivo tan feliz, por primera vez he priorizado mi salud, no quería acabar con una prótesis de rodilla, tengo 32 años y tengo toda la vida por delante, aunque, por ejemplo, nunca más podré ponerme en cuclillas, sobre todo por la rodilla derecha. El cirujano me recomienda el menor impacto posible, por eso hago bicicleta, aeróbico...".

Su equipo no quería que volviera a jugar

Además, después de la tercera operación de rodilla, Carolina ha reconocido que su equipo no quería que volviera a competir: "Era un riesgo muy grande, soy muy cabezona... pero finalmente decidí retirarme, es una decisión muy difícil, y da mucho miedo". Su propio equipo y su madre fueron los primeros en conocer la decisión de dejar las pistas: "Ellos me dieron las gracias... y mi madre siempre me ha respetado en todas las decisiones que he tomado".

Carolina comenzó a forjarse en el bádminton a los 8 años: "He estado 24 años dedicándome a este deporte, he sido una afortunada por dedicarme a lo que he querido, ahora quiero desconectar y disfrutar pero echaré de menos la adrenalina, el entrar a una pista de competición, la gente...".

La exjugador nacida en Huelva aprovechó para desvelar que de pequeña rompía raquetas y su madre le llegó a llamar 'la McEnroe del bádminton': "Las raquetas de bádminton no eran tan caras, ahora valen 300 euros y antes unos 80...".

Un día en la vida de Carolina

Carolina también ha explicado entre risas que se ha jubilado a los 32 años, "qué suerte", ha llegado a decir, y de momento ha aprovechado el tiempo para estar en familia, aunque no ha dejado de entrenar: "Si me salto un día es por una agenda apretada, hago gimnasio y bici estática, quiero ponerme más fuerte que antes, me encanta hacer deporte y ahora me centro en disfrutar del presente, del día a día". Sobre la opción de ser entrenadora: "Me lo he planteado, pero no quiero estar todo el rato fuera de España ni viajando".

Se retiró el 26 de marzo de 2026 a los 32 años

Carolina Marín, campeona olímpica en Río 2016, tres veces del mundo y siete del europeo de bádminton, anunció su retirada profesional del bádminton el pasado 26 de marzo a los 32 años después de no poder superar hasta tres roturas del ligamento cruzado en sus dos rodillas, dos en la derecha y una en la izquierda.

Una decisión que, como a cualquier campeón, le costó y mucho aceptar: "Quería que me vierais una última vez en una pista, pero no quiero poner en riesgo mi cuerpo por ello", llegó a decir en el comunicado donde informaba de su adiós.

Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de Google.

Publicidad