El presidente de la Asociación Nacional de Editores de Libros y Material de Enseñanza (ANELE), José Moyano, ha reconocido que su gremio no recibe presiones políticas para incluir o modificar contenidos en los libros escolares desde hace por lo menos 18 años. Moyano se desdice así de la denuncia que tanto él como el director de la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE), Antonio María Avila, realizaron hace una semana, cuando acusaron a todas las comunidades autónomas de presionar a los editores. "Estamos hartos de denunciarlo en publico", dijo Moyano ante la prensa el jueves pasado.

Este miércoles, sin embargo, ha precisado que se trata de ejemplos de "una época muy remota", según ha declarado tras reunirse con la ministra de Educación y Formación Profesional en funciones, Isabel Celaá, que le convocó junto a Antonio María Avila al día siguiente de las polémicas declaraciones. "Aprovecho para decir que la mayoría de los ejemplos que han creado tanta polémica son de una época muy remota donde se tenía que pasar una supervisión previa, antes del año 2001, muy lejana en el tiempo", ha admitido este miércoles.

El jueves pasado, en cambio, Moyano ilustraba sus acusaciones con un ejemplo de este mismo 2019. "Este año ha pasado con las cajas de cambios en un libro de la Formación Profesional, que había que adaptarlo a la realidad autonómica. Ya me contarán ustedes las cajas de cambio de los coches qué realidad autonómica tienen", aseguró la semana pasada.