Los madrileños han celebrado este jueves 15 de agosto la festividad en honor a la Virgen de la Paloma. Los actos han tenido lugar en las calles aledañas a la iglesia de la Paloma, donde tiene lugar la ofrenda floral y posterior misa solemne, tras la cual se realiza el tradicional descenso del cuadro de la Virgen por parte del Cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid.

Los vecinos de la capital que allí se encontraban han destacado el "buen ambiente" que se vive en la ciudad estos días de fiesta. "Este año estoy viendo renacer las fiestas de Madrid, todo parece más castizo, las calles están engalanadas con mantones de Manila y se escuchan chotis y pasacalles", ha asegurado una de las asistentes que acude desde hace más de treinta años a la festividad.

Pocos madrileños abandonan el lugar sin haber pedido un deseo a la Virgen, la mayoría demanda "salud", otros prefieren guardarlo en secreto y los hay que piden que los políticos "cumplan con su deber". "Que todos los madrileños pasen por la iglesia y ya verán como la Virgen les hace un milagro", afirma uno de los pocos organilleros que quedan en la actualidad.

Hasta el próximo 18 de agosto los Jardines de Las Vistillas, la Plaza de la Paja o la calle Calatrava, acogerán las tradiciones más castizas para el disfrute de los, madrileños o no, que se encuentren en la ciudad estos días.