La llegada del hombre a la Luna pudo haber acabado en tragedia de no haber sido por los cálculos matemáticos de un grupo de mujeres científicas. Lograron la fórmula para que el Apollo 11 no se desintegrara al volver a la Tierra. Cincuenta años después otra mujer puede ser la primera persona en volver a dar un gran paso para la humanidad.

Después de ese "gran paso", el Apolo 11 tenía que regresar a la Tierra. Era la parte más difícil de la misión. La nave corría el riesgo de desintegrarse. Evitar que eso ocurriese dependía de complejos cálculos matemáticos. Katherine Johnson, una mujer afroamericana fue una de las artífices del éxito.“No hice nada sola, intenté ir al fondo de la cuestión”, cuenta la matemática de la NASA, Katherine Johnson y añade que “nunca falté ni un día. Nunca me quedé en casa fingiendo estar enferma”.

Su logro pasó desapercibido hasta que Hollywood lo llevó a la gran pantalla. Vimos la entrega de un grupo de mujeres por la carrera espacial en la película "Figuras Ocultas".

Johnson recibió los aplausos de Hollywood y Obama le concedió de la medalla al mérito civil. Cincuenta años después otra mujer puede ser la primera en pisar la Luna. La italiana, Samantha Cristoferetti, es la astronauta que más tiempo ha pasado en órbita, casi 2.000 días. Su receta es "trabajar duro y con suerte, puedes ser lo que quieras".