En Pozondón (Teruel) todavía no pueden creerse que Ángela llevara dos años empotrada en un armario. La mujer tenía problemas de visión y movilidad reducida y no salía mucho de casa. Los vecinos empezaron a sospechar que podría haber pasado algo extraño hace unos meses.

Un día Pedro entró en el bar del pueblo para contar que se había llevado a su madre a una residencia de Guadalajara. Tal y como relata un vecino comentó que había venido un taxi a buscar a su madre de madrugada y días después aseguraba que un taxi la había traído de vuelta también de madrugada. Todo les comenzó a parecer sospechoso y los vecinos pudieron los datos en conocimiento del Ayuntamiento. El consistorio avisó a los servicios sociales de la Comarca de la Sierra de Albarracín.

La Guardia Civil acudió a la vivienda y encontró el cadáver de Ángela Yunta emparedado en la vivienda familiar y el hijo reconoció que había terminado con la vida de su progenitora con el fin de cobrar la pensión. Los dos hijos de la víctimas se encuentran detenidos a la espera de que pasen a disposición judicial.