Este lunes el principal acusado se negaba a declarar. La hermana de la víctima sí declaró ante el Tribunal. Ella fue quién llevo a María del Carmen Martínez al lavadero de coches que regentaba el sospechoso el día del crimen. Cuenta que a su hermana y ella les extrañó que Miguel López les saludara ese día, ya que no tenían trato con él. "Aunque vivíamos juntos nos evitábamos y no nos saludábamos", señala.

Se emociona al recordar la última vez que vio a su hermana y lamenta haberla dejado sola. Afirmaba en sede judicial que si ese día se hubiera quedado con su hermana quizá ella también hubiera sido asesinada.

El inspector de Policía, Serafín Giraldo, apunta que Miguel López está "sentado en el banquillo por sus mentiras". Asegura que el acusado declaró a los agentes no haber estado en la casa familiar y se demostró que estuvo en un periodo aproximado de 3 minutos después de que se cometiera el crimen. En ese tiempo pudo eliminar restos de bala y limpiarse.

Asimismo, apunta Giraldo, el acusado aseguró que no tenia el móvil encendido en los momentos previos y posteriores al crimen y sin embargo una cámara le captó encendiendo el terminal.