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Crimen Niñas de Alcàsser

El capitán del barco en el que viaja Antonio Anglés cambia su declaración 20 años después

La Interpol sigue teniendo a Antonio Anglés, principal sospechoso del crimen de las Niñas de Alcásser, entre sus delincuentes más buscados y ahora una jueza de Alzira, tras una petición expresa de la Policía, pretende esclarecer si Anglés escapó con ayuda de un marinero en el barco donde viajaba como polizón. El capitán del barco prestará declaración para esclarecer quién y cómo pudo ayudar al fugitivo a escapar del barco.

Cuando fue llevado ante el capitán, Anglés se identificó con un nombre falso, Carlos Joaquim Carvalho Gonzales, el toxicómano que le dio cobijo en el puerto de Lisboa, y entregó hasta tres documentos de este hombre ya fallecido. "Examinamos la foto con cuidado después de ver al hombre en la cubierta y sospechamos que el documento era falso. El color de sus ojos era distinto", declaró el capitán de la embarcación.

El capitán aseguró que informó al propietario del barco y a la agencia de Irlanda que llevaban a bordo un polizón con documentación falsa. Tras ordenar el encierro del individuo en un camarote, Stevens comprobó que los cerrojos de las ventanas estaban cerrados y quitó la llave. También ató la manilla de la puerta a un soporte porque la cerradura se podía abrir desde dentro.

Horas después, Anglés huyó de noche en un bote salvavidas, pero fue localizado por un avión francés a 300 millas de Burdeos y la tripulación le ayudó a subir para encerrarlo en el mismo camarote. Cuando el buque atracó dos días después en el puerto de Dublín, dos agentes de la Oficina de Extranjería subieron a bordo para llevarse al polizón y fue entonces cuando la tripulación descubrió que había logrado escapar por segunda vez. Faltaban una cuerda de la cubierta de popa y un chaleco salvavidas, que fue encontrado a la mañana siguiente en la bahía de Dublín, por lo que dedujeron que el fugitivo logró alcanzar la costa.

Tras registrar el mercante y no encontrar al polizón, los dos oficiales de Extranjería se marcharon y llegaron agentes de la Garda Síochána (policía de Irlanda). "Ellos eran muy precavidos y dijeron que habían recibido una llamada por teléfono en relación al problema. No sé quién contactó con la Garda. Nadie lo hizo desde el barco", manifestó el capitán.

En su día el capitán del barco no dijo que ningún tripulante del barco ayudase a Antonio Anglés, ahora dice que sí.

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