Los protagonisats de esta historia son una niña de 6 años procedente de Ucrania, de cara angelical y cándida sonrisa. Y unos padres, Kristine y Michale Barnett, que deciden ampliar su familia y adoptar a la pequeña Natalie Grace.

Pero lo que parecía un cuento de hadas se convirtió en una auténtica pesadilla. Es al menos lo que mantienen los padres adoptivos, que escaparon, huyeron de Indiana, en Estados Unidos, a Canadá junto a sus hijos biológicos por puro miedo.

Por temor a ser asesinados por su hija adoptiva, que resultó no ser tan niña. La 'dulce' Natalie era en realidad una mujer de más de 20 años con un trastorno del crecimiento óseo, es decir, con enanismo, y además con problemas mentales. Es lo que mantiene la madre adoptiva, que ha relatado así el terror que la familia vivía a diario.

Asustados, decidieron acudir a un médico. Los exámenes basados en los registros dentales y el desarrollo sexual de la "pequeña" dictaminaron que Natalie en realidad había nacido en 1989. Esta es la mayor prueba en la que ahora se basan Kristine y Michael Barnett para su defensa. Porque ambos han sido detenidos por abandono tras denunciarles su propia hija adoptiva.

En su contra, otro documento oficial que asegura que Natalie sí es menor de edad y las versiones contradictorias de sus declaraciones. Una historia digna de un guión de película, con otro sorprendente giro de guión. Kristine, la madre, es una reconocida experta en crianza infantil que cuenta con varias publicaciones sobre el autismo. Y hay otro vuelco inesperadco, Natalie lleva 3 años desaparecida.