DURANTE EL MUSICAL JUST IN TIME
Ryan Reynolds paga 25.000 dólares por un sombrero de Jonathan Groff tras ser presionado por el público
Ryan Reynolds ha vivido un momento surrealista en Broadway cuando el público lo ha empujado a subir la puja de un sombrero hasta una cifra desorbitada.

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Ryan Reynolds no esperaba salir de Broadway con un sombrero bajo el brazo… y mucho menos pagando 25.000 dólares por el. Pero eso es exactamente lo que ha ocurrido durante la última función de Just in Time, el musical protagonizado por Jonathan Groff.
Todo ha sucedido durante una subasta benéfica organizada tras el espectáculo, en la que se ofrecía un sombrero firmado que el actor había usado en escena. La puja comenzó en unos 5.000 dólares, pero rápidamente empezó a subir mientras el público animaba y presionaba al actor de Deadpool.
Reynolds ha entrado en el juego casi sin darse cuenta. Primero ha elevado la cifra a 10.000, luego a 15.000… hasta que, entre risas y vítores, ha alcanzado los 20.000 dólares. Ha sido entonces cuando el presentador del evento le ha lanzado un último empujón: "Es por caridad". Y el actor ha podido resistirse.
"¡25!", ha gritado finalmente, cerrando la puja ante la ovación del teatro y llevándose el sombrero.
El dinero, eso sí, tenía destino solidario: la recaudación iba destinada a la organización Broadway Cares/Equity Fights AIDS, habitual en este tipo de eventos benéficos dentro del mundo teatral.
El momento no ha terminado ahí. Tras ganar la subasta, Groff ha bajado del escenario para entregarle personalmente el sombrero, en una escena que ha terminado con abrazo incluido. Reynolds, entre bromas, ha intentado ponérsela a una de sus hijas, que no parecía muy convencida con el accesorio.
El actor ha acudido al teatro acompañado de Blake Lively y varios de sus hijos, en una noche familiar que ha acabado convirtiéndose en uno de los momentos más comentados del fin de semana.
No es la primera vez que una estrella de Hollywood se deja llevar en este tipo de subastas en Broadway, pero pocas veces se había visto una escena tan espontánea: una mezcla de espectáculo, presión del público… y generosidad que terminó costándole 25.000 dólares a Ryan Reynolds.
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