EN SUS MEMORIAS
Michael Douglas recuerda la "traición" a su padre, Kirk Douglas, y el grave accidente que los reconcilió tras años distanciados
Michael Douglas ha confesado la razón de la mala relación que tuvi con su padre, Kirk Douglas, durante años hasta que un grave accidente del actor de Espartaco los volvió a unir.

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Las memorias de Michael Douglas, tituladas One Helluva Ride, están dando mucho que hablar. El actor ha contado en ellas desde detalles de su relación con Catherine Zeta-Jones hasta el romance que tuvo con Kathleen Turner y que mantuvo en secreto 40 años.
Aparte de sus amores o enfrentamientos que tuvo con celebridades como Julia Roberts, el intérprete de 82 años también ha hablado de su padre, Kirk Douglas, y la complicada relación que tuvieron, sobre todo, a raíz de una "traición" de Michael.

El origen de su disputa se remonta a 1962, cuando Kirk compró los derechos para teatro y cine de la novela Alguien voló sobre el nido del cuco con la intención de interpretar él mismo al protagonista, Randle McMurphy. De hecho lo hizo en Broadway, pero en su salto al cine, se topó con un serio problema: su edad.
Años después, Kirk le cedió los derechos a su hijo Michael, que decidió producir la película de 1975, pero se topó con los otros productores y Milos Forman, director de la cinta, que se negaron a contratar al actor de Espartaco como protagonista porque era demasiado mayor para el papel.
"Sabía que a mi padre le rompería el corazón si, después de todo este tiempo, no conseguía interpretar el papel", escribió Michael en sus memorias. "Sabía que me había confiado a su 'bebé' y que siempre había sido mi intención que yo lo hiciera por él", añadió, asegurando que "todos los estudios y financiadores habían rechazado la propuesta, y mi padre tenía cincuenta y tantos años. Era un problema".

"Defendí mi postura con vehemencia, lo juro, pero no cedieron. Mi padre tenía 57 años y era demasiado mayor", reflexionó. "Para ser honesto, sabía que tenían razón", admitió Michael, que tuvo que decírselo a su padre en persona: "Uno de los momentos más difíciles de mi vida fue despedir a mi padre del trabajo de sus sueños".
"Le dije que el productor sentía que era demasiado viejo y que ya no podía interpretar el papel. Vi un destello de la rabia de mi padre, y luego se quedó en silencio. Tal como temía, mi padre me culpó. Dijo que lo había traicionado. Me sentí destrozado", recordó Michael, que dijo que le había "roto el corazón a su padre", creando "una distancia que tardaríamos años en superar".
Por si fuera poco, Alguien voló sobre el nido del cuco arrasó en los Oscar de 1976, incluyendo premios como Mejor película o Mejor actor principal para Jack Nicholson. Además, Michael se olvidó en su discurso de mencionar a su padre lo que le "rompió el corazón".

Finalmente, Michael y Kirk lograron reconciliarse en los años 90. Según Michael, fue el trágico accidente de helicóptero que sufrió Kirk en 1991 en el que murieron dos personas lo que hizo replantearse las prioridades a su padre.
"Eso lo transformó radicalmente: pasó de ser un actor desesperado por encontrar su próximo papel a una persona más reflexiva que abrazó sus raíces judías, su familia y su legado", escribió Michael. "Todos en la familia sabíamos que se había convertido en una persona mucho mejor después de que le dieran una segunda oportunidad".
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