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ALIMENTOS Y SOL

¿Realmente hay alimentos que ayudan al bronceado?

Ha llegado el verano. Es un verano especial, le tenemos ganas y lo queremos disfrutar el doble por el que nos perdimos el año pasado. Los anuncios en nuestras redes sociales, prensa, radio o televisión lo saben y nos inundan con mitad “dietas milagro”, mitad “alimentos para el sol”. Como ya hemos hablado del poco milagro que hay en las dietas, nos queda el “poco alimento que hay para el sol”.

¿Realmente hay alimentos que ayudan al bronceado?

¿Realmente hay alimentos que ayudan al bronceado?iStock

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Una de las muchas cosas que hemos aprendido durante esta pandemia es la importancia de esos rayitos de sol para obtener esa vitamina D tan importante para nosotros y que es complicada de conseguir exclusivamente por alimentos. Unos quince minutos de exposición es suficiente para conseguir esa vitamina D. Ya está. Lo demás, no nos engañemos, son ganas de moreno, de playa y de vacaciones. Lógico.

Lo primero que debemos tener claro es que la exposición prolongada a los rayos ultravioletas del sol es un factor determinante para algunos tipos de cáncer de piel. Utilizar buenos protectores solares con un factor apropiado y en los momentos indicados, nada de “me pongo la crema antes de llegar a la playa y ya me dura para todo el día”. Habría que repetir cada dos horas y después del baño.

Una vez tenemos esto claro… ¿hay alimentos que nos ayudan con el bronceado?

Si hacemos caso de lo que hemos escuchado toda la vida, pensamos sin dudar en la zanahoria, ¿no? Ya, pues no.

Sí podríamos decir que los alimentos ricos en beta-carotenos como la zanahoria o la calabaza con un consumo durante más de dos meses en raciones de una a tres al día, pueden modificar ligeramente el tono de piel. Pero es dista mucho de favorecer, mejorar o mantener el bronceado.

Así que nuestro gozo en un pozo.

¿Y si le damos la vuelta al tema? ¿Existen alimentos que nos protejan de los efectos del sol? Por ejemplo, quemaduras, manchas, pecas o envejecimiento son típicos y no sólo en el momento, la piel tiene memoria y los efectos de pueden ser a largo plazo.

Las radiaciones UV generan radicales libres así que, si consumimos alimentos ricos en antioxidantes, podríamos disminuir (que no eliminar) los efectos de estos radicales.

Zanahorias
Zanahorias | iStock

El licopeno: lo encontramos en el tomate, que tiene carotenoides también y en la sandía, que además mejora la hidratación por la cantidad de agua, actuará como antioxidante.

La vitamina C: es una gran conocida entre los antioxidantes. Estará en cítricos y en mucha mayor cantidad en hortalizas como el pimiento.

Polifenoles: Frutos secos, frutos rojos… serán grandes aliados.

Tocoferol: O vitamina E que encontraremos junto a otros antioxidantes y ácidos grasos monoinsaturados que actuarán también frente al estrés oxidativo.

Podríamos decir muchos más alimentos tales como huevo, semillas, aguacate, legumbres pescado, té o café… que poseen nutrientes como el zinc o ácidos grasos omega 3.

¿Os suenan de algo todos estos alimentos?

Hagamos un resumen: Frutas, verduras, legumbres, hortalizas, huevo, pescado, frutos secos, aceite de oliva.

¿Veis por dónde voy? Una dieta variada, basada en el consumo de frutas, legumbres, aceites “buenos”, huevo, hortalizas… es bueno para evitar los efectos nocivos del sol.

Resulta que también es correcta para los efectos de… vivir. Que también provoca estrés oxidativo.

Los alimentos no curan, pero unos buenos hábitos en alimentación sí serán un factor clave en nuestra salud.

Eso sí, ningún alimento (ni ningún conjunto de alimentos) consigue el milagro de acabar con los efectos de una exposición prolongada al sol, así que no se lo pongamos difícil y no abusemos. Así que no vale comer estos alimentos como excusa sólo por ese motivo, sino que llevemos estos buenos hábitos de vida a todos los días, haya sol o no lo haya.

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