PEDIATRÍA

¿Es peligroso el brote de tos ferina en España?

¿Qué es la tos ferina? ¿Debemos extremar las precauciones? ¿Por qué sigue habiendo casos si se vacunan casi todos los niños? Las familias están preocupadas ante un nuevo brote de esta enfermadad, que hace años era mortal.

Una madre cuida de su hija enferma

Una madre cuida de su hija enfermaiStock

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La noticia sobre el brote de tos ferina en Guadalajara ha tenido gran repercusión mediática y ha puesto el foco sobre esta enfermedad que la mayoría de la población pensaba que estaba erradicada.

La vacuna de la tos ferina se comenzó a administrar en España en el año 1965 disminuyendo drásticamente la frecuencia de casos graves y muertes producidas por esta enfermedad, sin embargo, se siguen produciendo brotes epidémicos puntualmente que se controlan gracias al trabajo de Salud Pública- Al ser una enfermedad de declaración obligatoria, cuando se detecta un caso se encargan del aislamiento, detección y tratamiento de los contactos para que no se propague la infección.

¿Qué es la tos ferina?

La tos ferina es una infección respiratoria producida por una bacteria llamada Bordetella Pertussis. Esta bacteria se contagia por vía respiratoria a través de gotitas que se emiten por estornudos o tos de una persona infectada, como cualquier otro virus respiratorio. El contacto estrecho y los sitios cerrados y poco ventilados facilitan el contagio, por lo que los más afectados por esta enfermedad suelen ser los niños.

¿La tos ferina se puede confundir con un catarro?

La primera fase de la enfermedad se llama fase catarral, dura unas 2 semanas y es indistinguible de un catarro común porque puede cursar con mocos, estornudos, congestión nasal, tos leve y fiebre no muy elevada. A las dos semanas comienza la fase paroxística, que se distingue ya de un catarro y consiste en accesos de tos muy violentos, sobre todo por la noche, que suelen acabar en una especie de pitido al volver a coger aire (conocido como gallo inspiratorio).

Estos accesos de tos pueden provocar el vómito o incluso pausas respiratorias o bajadas de oxígeno en la sangre en los bebés más pequeños.

Peligrosidad de la tos ferina en los niños

En general, es una enfermedad muy molesta pero poco grave en niños vacunados. La tos suele persistir durante varias semanas, a pesar del tratamiento antibiótico adecuado, pero no suele tener complicaciones. La tos sí es muy persistente, de hecho se la conoce como "la tos de los 100 días”.

El mayor riesgo de esta enfermedad es para los niños menores de 2 meses ya que aún no han recibido la primera dosis de la vacuna y se puede producir una tos ferina maligna que cursa con alteraciones analíticas (elevación de los leucocitos), bronconeumonia con falta de oxígeno e insuficiencia respiratoria, que puede requerir soporte respiratorio y tiene una mortalidad elevada.

Vacuna de la tos ferina en España

La vacuna de la tos ferina está incluida en el calendario vacunal en España desde 1965 y, actualmente, las dosis se deben administrar a los 2 meses, a los 4 meses, a los 11 meses y a los 6 años de vida.

Además, se recomienda la vacuna contra la tos ferina a las embarazadas a partir de las 27 semanas de gestación para así generar anticuerpos que pasen por la placenta hacia el bebé y lo protejan durante las primeras semanas de vida hasta que pueda ser vacunado.

Brotes de tos ferina: ¿Debemos preocuparnos?

Está demostrado que la vacunación pierde efectividad a partir de los 5 años de su administración por lo que a partir de los 11 años los niños están más desprotegidos ante la tos ferina y aunque el cuadro a estas edades ya no es tan grave, pueden ser foco de transmisión e iniciar uno de estos brotes.

La vacuna protege contra la enfermedad grave, pero no evita el contagio. La vacuna produce inmunidad celular (anticuerpos) que protegen de la infección grave cuando el individuo se contagia pero no evitan que la bacteria entre por la mucosa respiratoria y produzca algún síntoma.

Los pediatras llevamos años reclamando que se incluya una dosis de refuerzo de la vacuna contra la tos ferina en adolescentes (como ya se realiza con la difteria o el tétanos) lo que aumentaría la inmunidad en este grupo de población y evitaría muchos de estos brotes.

Como ha ocurrido en el brote de Guadalajara, la mayoría de afectados son niños pero no se han identificado casos graves por el momento, gracias a que la mayoría de ellos están vacunados. Por este motivo, los pediatras llamamos a la tranquilidad y seguimos recomendando encarecidamente a los padres de nuestros pequeños pacientes que administren todas la vacunas recomendadas ya que siguen siendo la mejor estrategia de prevención.

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