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TEMPORADA DE PRIMAVERA

Alergias primaverales: Cuáles son las más comunes y cómo evitarlas

El polen, los ácaros o los pelos de los animales, son algunas de las alergias más comunes en primavera. Así puedes aliviar sus síntomas.

Alergias primaverales: Cuáles son las más comunes y cómo evitarlas

Pexels Alergias primaverales: Cuáles son las más comunes y cómo evitarlas

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La primavera puede considerarse como la estación del año perfecta, donde no hace ni mucho calor, ni mucho frío. Sin embargo, para aquellos que sufren alergia, la llegada de la primavera puede ser el inicio de una temporada fatídica y muy molesta.

La alergia es una reacción de defensa del organismo contra sustancias externas que se introducen en el cuerpo. Existen varios tipos de alergia como a diversos alimentos, fármacos, sustancias... pero entre todas ellas, durante estos meses del año donde tiene lugar la floración de muchas plantas, las personas con alergia al polen, a los ácaros del polvo y al pelo de los animales, sufren las consecuencias de sus reacciones más que en ningún otro momento.

Alergias primaverales más comunes: Al polen, a los ácaros y al pelo de animales

Alergia al polen

Según datos de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), hasta ocho millones de personas sufren enfermedades alérgicas causadas por el polen en España, de los cuales, siete son alérgicos a gramíneas, repartidas básicamente por todo el territorio nacional. Tras estas, y siguiendo este orden, se encuentran los alérgicos al olivo, arizónica, plátano de sombra (muy común en ciudades como Madrid y Barcelona porque se utiliza como árbol de alineación en las grandes ciudades), salsola y parietaria.

Los síntomas más comunes para aquellos que sufren alergia al polen es la conjuntivitis, la rinitis y el asma.

Aunque las lluvias propias de la primavera puedan hacer descender los niveles de polen en suspensión, posteriormente pueden alcanzar niveles más altos. Además, el viento ayuda al polen a circular en el aire pudiendo llegar a grandes distancias. Por ello, una recomendación para aquellos que sufren este tipo de alergia, es mantenerse alejados o evitar estar durante mucho tiempo en zonas de arbolado, jardines o parques.

La misma SEAIC confirma que aquellos que tienen alergia a las gramíneas pasarán una primavera leve, excepto para aquellos que se encuentren en el Sur peninsular, cuya intensidad será variable. Por esta razón, aquellos alérgicos al polen que se encuentren en zonas de Córdoba, Jaén y Sevilla tendrán una primavera moderada, frente a los que se encuentren en Badajoz y Cáceres cuya primavera será intensa (hasta 5.000 granos por metro cúbico).

Con todo ello, el cambio climático ha provocado un aumento entre las enfermedades alérgicas por polen debido al aumento en la concentración y un mayor tiempo de exposición y agresividad.

Alergia a los ácaros del polvo

Los ácaros son insectos diminutos que no son visibles a simple vista. No pican ni transmiten enfermedades, pero sí que es verdad que son una de las causas más frecuentes de alergia respiratoria.

A su vez, suelen crecer en ambientes húmedos, con una humedad superior al 70 %, y también en entornos cuya temperatura gira en torno a los 25 grados. En primavera, estos dos factores son óptimos y favorables para la presencia de los ácaros.

Entre los síntomas que distinguen a este tipo de alergia, se encuentran los estornudos, goteo de la nariz, ojos llorosos, congestión nasal, picazón en la nariz y paladar, tos e incluso dolor y presión facial.

Entre las medidas para poder evitar o reducir los síntomas de esta alergia, se recomienda retirar alfombras o moquetas y la acumulación de mantas, peluches y exceso de libros. Entre las medidas que sí que pueden ayudar están la de cubrir colchones y almohadas con un protector impermeable a los ácaros y lavar las sábanas y mantas semanalmente en agua caliente.

Por supuesto, todo aquello que genere humedad como los humidificadores ambientales y la estancia prolongada en ambientes húmedos, es mejor evitarlo.

Alergia al pelo de los animales

La estación primaveral incrementa la muda de pelo más fuerte entre los animales domésticos como perros y gatos. Aunque estos animales mudan el pelo durante todo el año, los meses de primavera lo hacen aún más. Además de mantener una buena limpieza, es necesario evitar el contacto muy estrecho con estos animales.

Los síntomas derivados de la alergia al pelo de animales suelen ser muy parecidos a los de la alergia por ácaros, como el goteo de la nariz, estornudos, ojos rojos... lo que lleva a mucha gente a confundirse entre una y otra alergia.

A pesar de que una evidencia de alergia al pelo de los animales es haberse encontrado cerca de uno de ellos, muchas veces nos podemos confundir y llegamos a perder el contacto con una mascota porque creemos que es quien nos origina esos síntomas.

Por ello, es recomendable realizarse una prueba alérgica para saber de qué se trata exactamente.

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