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No son puntos negros: descubre qué son los filamentos sebáceos
No confundas los puntos negros con los filamentos sebáceos, ya que no son lo mismo. Uno es la acumulación de células muertas y el otro es un proceso natural de la piel. Aprende a distinguirlos para saber cómo enfrentarte a cada uno de ellos.

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Si ves en tu nariz una acumulación de puntitos negros pequeños y, por más que lo intentas, no puedes deshacerte de ellos, seguro que no se trataban de puntos negros como creías sino de filamentos sebáceos, a partir de aquí, es importante que entiendas que su presencia no tiene nada que ver con que falte higiene y aunque es normal que se confundan entre sí porque son muy parecidos, no son lo mismo y tampoco se tratan de la misma manera.

La diferencia entre ambos es que los puntos negros son células muertas y aceites atrapados en poros obstruidos, que se han oxidado al estar expuestos al aire y han cogido un color negro, estos sí que pueden desaparecer con exfoliantes y rutinas de limpieza faciales profundas ya que son impurezas. Sin embargo, los filamentos sebáceos son completamente naturales y tienen una función en la piel que es transportar grasa desde el interior del poro a la superficie.
Según la dermatóloga Neera Nathan del Hospital General de Massachusetts, no deben arrancarse, solo cuidarlos con limpieza, pero, no van a desaparecer así porque sí, porque no es suciedad. Hay que tratar de mantener un equilibrio porque aunque no sean malos si no se cuidan, tener demasiado sebo en la piel, puede dar lugar a un aspecto brillante parecido a sucio.

Puedes utilizar geles limpiadores y productos suaves para que la grasa no se mezcle con las células muertas y favorezca entonces la aparición de acné. Lo importante es adaptar las limpiezas a cada tipo de piel, con productos específicos, puedes buscar ayuda en profesionales si no tienes mucha idea.
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