El objetivo de este proyecto es que la red de fibra óptica una las ciudades de Puerto San José, en Guatemala, y Valparaíso, en Chile. Para hacerse a una idea, esta distancia es como realizar un trayecto en coche desde Madrid a Kiev, un total de 7.300 kilómetros de cableado.

Este proyecto será dirigido por las dos mayores empresas tecnológicas latinoamericanas, una colaboración entre América Móvil, dirigida por el magnate Carlos Slim, y la compañía de infraestructuras de Telefónica Telxius, que gestiona una red internacional de 87.000 km de cables submarinos.

Gracias a esta operación, se dotará a esta área de una mayor capacidad de velocidad en la transmisión de información, una capacidad inicial estimada en 108 Tbps (Telabytes por segundo). La extensión del cableado pasará por cinco estaciones compartidas ubicadas en Guatemala, Chile, Ecuador, Perú y Bolivia.

La nueva iniciativa se unirá a la red South America-1 (Sam-1) que ya unía Guatemala y Chile desde marzo de 2001. Ésta dispone de 25.000 km de cableado submarino, según recoge la web especializada submarinecablemap.com. Además, la red está también en posesión de una las empresas implicadas, Telxius.

En definitiva, el plan está diseñado para mejorar la fiabilidad y la seguridad en el servicio a Internet, según ha expuesto, Guillermo Ansaldo, Chief Global Resources Officer de Telefónica: “Esto nos permitirá ofrecer la última tecnología y la latencia más baja a nuestros socios y clientes en los mercados clave de Latinoamérica”.