NEGLIGENCIA MÉDICA

Siete meses sin diagnóstico: Indemnizan con 17.300 euros a un paciente valenciano cuyo cáncer se convierte en inoperable

El principal problema fue que el TAC no llegó a ser informado ni trasladado al servicio que lo había solicitado. La prueba permaneció sin valorar durante aproximadamente seis meses debido a un fallo en el circuito asistencial.

Imagen de archivo de una mujer mirando por un microscopio en un laboratorio.

Imagen de archivo de una mujer mirando por un microscopio en un laboratorio. Getty

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Un paciente valenciano recibirá 17.300 euros de indemnización por parte de la Conselleria de Sanidad, después de sufrir un retraso de varios meses en el diagnóstico de un cáncer de pulmón. Durante ese tiempo, el tumor avanzó hasta alcanzar un estadio IV con metástasis ósea, lo que hizo imposible una intervención quirúrgica.

El Consell Jurídic Consultiu de la Comunitat Valenciana ha reconocido en su resolución, que el paciente sufrió una "pérdida de oportunidad terapéutica y pronóstica" debido a la demora asistencial.

Un TAC sin valorar durante seis meses

Los primeros síntomas aparecieron a finales de 2022, cuando el hombre comenzó a tener dificultades respiratorias. Sin embargo, no fue derivado a Neumología hasta marzo de 2023. El especialista solicitó, entre otras pruebas, un TAC de tórax, que se realizó en abril.

El principal problema fue que el TAC no llegó a ser informado ni trasladado al servicio que lo había solicitado. La prueba permaneció sin valorar durante aproximadamente seis meses debido a un fallo en el circuito asistencial.

Mientras tanto, el paciente continuó empeorando. Sufrió fuertes dolores en el lado izquierdo y dificultades para mover el brazo, además de acudir en dos ocasiones a Urgencias. Inicialmente, algunos de sus síntomas se relacionaron con otros posibles problemas, por lo que el diagnóstico del tumor siguió retrasándose.

En octubre de 2023, una revisión de su historial permitió detectar finalmente el TAC pendiente. Las imágenes mostraron una masa en el pulmón y afectación de los ganglios cercanos. Un nuevo TAC realizado en noviembre confirmó que el cáncer se había extendido y que ya existían metástasis óseas.

El organismo consultivo considera que la falta de valoración de la primera prueba impidió detectar antes la enfermedad y retrasó el inicio del tratamiento. Además, señala que la progresión tumoral durante esos meses tuvo una relevancia importante para el pronóstico.

No obstante, la indemnización no es mayor, porque no puede demostrarse con certeza que un diagnóstico más temprano "hubiera evitado la progresión del cáncer o cambiado de forma sustancial su evolución".

La resolución concluye que existió un fallo en el circuito asistencial, que provocó el retraso diagnóstico y reconoce el perjuicio sufrido por el paciente.

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