Cáncer

Diseñan el primer atlas del micobioma del cáncer

Se identifican los hongos vinculados a los cánceres en 17.401 muestras de tejidos, sangre y plasma de pacientes de 35 tipos de cáncer en cuatro cohortes independientes.

Imagen de archivo de una mamografía

Imagen de archivo de una mamografía EFE

Publicidad

Las células cancerosas y los microbios han ido coevolucionando en el cuerpo humano creando asociaciones largas y duraderas dependiendo de los recursos que tengan a su alcance, de hecho esta competencia por esos recursos suele afectar a la replicación y supervivencia de las células cancerosas, los microbios y el huésped humano.

Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de California en San Diego han diseñado el primer atlas del micobioma del cáncer.

El intestino es la parte del cuerpo humano en donde se asientan más y más diversas comunidades de bacterias, virus y hongos de ahí que la atención se haya centrado en estudiar la asociación entre el cáncer y el microbioma humano en general pero en especial en dicha parte

Los hongos son organismos más complicados que los virus y las bacterias. Son eucariotas, es decir, organismos con células que contienen núcleos. Sus células son mucho más parecidas a las células animales que a las bacterias o los virus.

Los hongos que se encuentran en el cuerpo humano son de dos tipos principales: los hongos ambientales, como las levaduras y el moho, que generalmente no suponen ningún daño para la mayoría de las personas sanas, y los hongos comensales, que viven sobre o dentro del cuerpo humano y pueden ser inofensivos, aportar un beneficio como mejorar la salud intestinal o contribuir a la aparición de enfermedades, como las infecciones por levaduras o las enfermedades hepáticas.

"El hallazgo de que los hongos están comúnmente presentes en los tumores humanos debería impulsarnos a explorar mejor sus efectos potenciales y a reexaminar casi todo lo que sabemos sobre el cáncer a través de una 'lente de microbioma'", asegura el coautor del estudio Ravid Straussman.

Los investigadores defienden que hay correlaciones significativas entre hongos específicos y la edad, los subtipos de tumores, el hábito de fumar la respuesta a la inmunoterapia y las medidas de supervivencia. Queda por determinar si los hongos están simplemente correlacionados o asociados de forma causal.

Publicidad