Durante la lactancia materna, hay algunos alimentos que es mejor evitar. Al nacer, los bebés no tienen sus órganos desarrollados del todo, por lo que necesitan tiempo para que se terminen de formar. Para que puedan desarrollarse correctamente, es fundamental una buena alimentación del bebé.

En los primeros meses de vida, la lactancia tiene un papel muy importante en la alimentación y su calidad depende de la dieta de la madre. Cuando la progenitora ingiere determinados alimentos, estos aparecen rápidamente en la leche materna.

Uno de los productos cuyo consumo se debe reducir son las bebidas con cafeína, como el café, refrescos con este componente, el té y algunos medicamentos, que pueden ocasionar algunos efectos negativos en el bebé, ya que alteran y provocan insomnio, irritabilidad y temblores en el menor. En los recién nacidos, la metabolización de la cafeína es muy lenta, por lo que se acumula en su organismo. Sin embargo, la madre puede ingerirlo de manera moderada; lo ideal es hacerlo justo después de haber amamantado.

También se debe tomar con moderación el chocolate. Además, es preferible que sea de cacao puro y con poco azúcar, ya que contiene sustancias estimulantes y otros conservantes.

Otra sustancia a evitar en esta etapa es el alcohol. Se ha demostrado que su consumo afecta de manera negativa en el desarrollo del cerebro del bebé. Así, se recomienda no beber alcohol durante los tres primeros meses de vida del bebé y, pasado este tiempo, la madre podrá tomar pequeñas cantidades de manera esporádica y en momentos alejados de las tomas.

Asimismo, la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición recomienda eliminar de la dieta en esta etapa el pez espada, el atún rojo y el lucio, ya que la ingesta de estos pescados eleva el riesgo de superar la cantidad máxima de mercurio cuando se está amamantando a un bebé.

Alimentos como los ajos, las cebollas, los espárragos, las alcachofas o las especias alteran el sabor de la leche, pero no afectarán en el desarrollo del pequeño. No obstante, si se comprueba que el bebé está incómodo con algún alimento de la dieta, es recomendable eliminarlo.

Por su parte, aunque la nicotina no se transmite fácilmente, fumar más de 15 cigarros al día puede impedir la correcta salida de la leche, además de que fumar cerca del bebé favorece la aparición de enfermedades respiratorias en el menor.

Es muy importante que la madre siga una dieta sana y equilibrada durante la lactancia, que incluya todos los grupos de alimentos, y, ante cualquier duda, se debe consultar con el médico de referencia.