Suzy, la perra que se quedó ciega por miedo a los fuegos artificiales

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Animales

La triste historia de la perra que se quedó ciega a causa de los fuegos artificiales

Suzy sufrió un ataque de pánico a causa de los fuertes ruidos provocados por los fuegos artificiales que le hicieron perder por completo la visión en los dos ojos. Su dueña ha iniciado ahora una campaña para limitar su uso.

Suzy es un perro mezcla de Labrador cuya historia ha llegado al corazón de miles de personas. Su dueña, Margaret Adams, una mujer de 85 años, ha iniciado una campaña para lograr que se prohíba la pirotecnia después de que su perra se quedara ciega tras sufrir un ataque de pánico a causa de un espectáculo de fuegos artificiales.

Todo ocurrió la noche de Guy Fawkes, que en Reino Unido se celebra con fuegos artificiales en honor a la conspiración de la pólvora, -un intento fallido de acabar con el rey Jacobo I, su familia y la mayor parte de la aristocracia-.

Esta noche, que se celebra cada 5 de noviembre en Reino Unido, se tiraron infinidad de cohetes y otros fuegos artificiales que hicieron que a Suzy le 'estallaran' los ojos. La perra sufrió un ataque de pánico provocado por los fuertes ruidos de los fuegos artificiales y empezó a subirse por las paredes y a esconderse en rincones oscuros de la casa para protegerse.

"Estábamos sentados viendo la televisión cuando alguien empezó a lanzar fuegos artificiales. Ella siempre se estresa cuando empieza a escucharlos y se mete en rincones oscuros. Por eso no noté nada hasta el día siguiente, cuando sus ojos parecían diferentes", cuenta la mujer en declaraciones al medio británico 'Metro'. Adams llevó a Suzy al veterinario, donde tuvieron que practicarle una intervención tras detectar que tenía glaucoma en ambos ojos.

Desde entonces la vida de Suzy y su dueña ha cambiado por completo porque la perrita no puede ver absolutamente nada.

Fue entonces cuando Margaret Adams decidió iniciar una campaña para luchar contra los fuegos artificiales y tratar de limitarlos a exhibiciones organizadas.

Según revela la dueña de la perra, a día de hoy Suzy todavía sigue sufriendo las consecuencias del ataque de pánico que vivió. Además de no ver nada, sigue teniendo mucho miedo y lo pasa muy mal cuando alguien lanza fuegos artificiales.

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