Guerra Rusia-Ucrania

Una superviviente del Holocausto, sobrevive a la guerra de Ucrania: "Los alemanes eran el enemigo, no entiendo a los rusos"

Iya Rudzitskaya es una judía ucraniana de 92 años que ha tenido que huir dos veces de Kiev, la primera vez con 10 años y la segunda, el año pasado.

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Iya Rudzitskaya, una judía ucraniana de 92 años, huyó de Kiev dos veces. Primero, en 1941, cuando tenía apenas 10 años y las bombas alemanas cayeron sobre la entonces República Socialista Soviética de Ucrania. La segunda vez el año pasado, cuando Rusia invadió Ucrania el 24 de febrero.

"No creía que esto pudiera suceder", dice Rudzitskaya, en el pequeño apartamento de una habitación que comparte con su hijo Artur en Cracovia, Polonia. "Antes los alemanes eran el enemigo. No entiendo ahora a los rusos. Piensan que están defendiendo su país, pero han destruido Járkov. ¿Para qué lo necesitan?", se pregunta.

Su dura historia

Esta superviviente del holocausto repasa sus recuerdos. Nació en 1931 en una respetable familia judía. Su abuelo, Nuchim Waisblat, era el principal rabino de Kiev, su padre, Vladimir, escritor y editor de libros de autores ucranianos, incluido Taras Shevchenko, el padre fundador de la literatura ucraniana.

Cuando Alemania invadió la Unión Soviética en 1941, Rudzitskaya se despertó con el sonido de las bombas. Le encomendaron la tarea de enviar cartas a hombres jóvenes para que se alistaran al ejército y se unieran a la guerra.

Pero su padre sabía que, como judíos, ya no estaban seguros en Kiev: "Papá dijo con pánico que nos fuéramos, que teníamos que hacer las maletas y huir. Pero ya era imposible. Todos los que podían huían, los comunistas, el pueblo judío...".

Sus padres huyeron con ella y su hermano a Járkov. Desde allí, viajaron a través de la Unión Soviética hasta Tashkent, la capital de la República Socialista Soviética de Uzbekistán.

Rudzitskaya recuerda que salieron de Járkov el 21 de septiembre y una semanas después, el 29 tuvo lugar la masacre de Babyn Yar. En dos días, los nazis asesinaron a unos 33.771 judíos ucranianos, una de las mayores masacres de judíos en el Holocausto nazi.

La familia de Rudzitskaya regresó a Kiev después de la guerra. Iya se casó y tuvo a su único hijo, Artur, de 54 años.

Sus peores temores se repiten

Cuando Rusia invadió Ucrania, madre e hijo, con la ayuda de una sinagoga de Kiev, huyeron primero a Moldavia y luego a Lituania.

Una organización de ayuda judía cuya rama de Kiev estuvo encabezada por su abuelo los invitó a Varsovia. Su exilio terminó en Cracovia.

Desde la ventana ve con tristeza una bandera rusa que cuelga del consulado ruso. "Quiero ir a casa. Para salir y hablar con mis vecinos en un idioma que entendamos", cuenta.

"Aquí siento que me han arrancado de mis raíces. Mis padres están enterrados allí en una tumba y yo tengo una placa con mi nombre. Solo falta poner la fecha cuando me muera", lamenta.

En sus recuerdos, los bombardeos de la II Guerra Mundial, las bombas rusas sobre Ucrania y las masacres de los judíos. Con 92 años esta doble superviviente solo tiene un deseo, morir en Kiev.

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