La Policía marroquí ha impedido por segunda vez a la abogada madrileña Cristina Martínez Benítez de Lugo viajar a El Aaiún, capital del Sáhara Occidental bajo ocupación marroquí, para asistir como observadora a un juicio contra jóvenes saharauis.

El pasado 6 de octubre la abogada no fue autorizada a entrar en El Aaiún y este domingo, 18 de agosto, ha sido interceptada en la zona de control del aeropuerto de Casablanca, donde ha recibido la comunicación de que no es bienvenida en Marruecos, para ser devuelta a Madrid.

Cristina Martínez iba comisionada por una organización de Derechos Humanos para asistir el día 19 al juicio contra nueve jóvenes, ocho saharauis y uno marroquí, que fueron detenidos tras las manifestaciones del 19 de julio por el triunfo de Argelia en la Copa de Africa de fútbol, en las que murió la joven saharaui de 23 años Sabá Mint Ozman, atropellada intencionadamente, según testigos presenciales, con un vehículo de las Fuerzas Auxiliares, un cuerpo policial marroquí.

El juicio tenía que haberse celebrado el 7 de agosto, un día después de ser expulsada por primera vez la letrada madrileña, pero fue aplazado hasta el 19 del mismo mes. Para asistir a este nuevo señalamiento del juicio, Cristina Martínez ha hecho escala en Casablanca este 18 de agosto, donde ha sido interceptada por la policía y se le ha comunicado que no podía continuar viaje, sin más explicación.

"Les he dicho que yo no soy una delincuente, que por qué no me dejaban entrar, y la respuesta ha sido que no soy bienvenida en Marruecos. No les he sacado de ahí. He dicho al policía que deberían ser un poco más abiertos y dejar ver lo que pasa allí, porque si no vamos a pensar muy mal", ha relatado la abogada.

Colonia española

La colonia española del Sáhara fue ocupada en 1975 por Marruecos y Mauritania tras los Acuerdos Tripartitos, firmados el 14 de noviembre de 1975, que cedían la soberanía del Sáhara español a estos dos países. Tras una breve guerra, el Frente Polisario expulsó a Mauritania y firmó la paz y el reconocimiento mutuo con sus milicias a las puertas de Nuakchot, pero Marruecos consolidó su control sobre el territorio y miles de saharauis huyeron de la salvaje represión.

En 1991 se firmó un alto el fuego entre ambas partes, que se comprometían a la celebración de un referéndum de autodeterminación organizado por la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental, pero desde entonces las disputas sobre el censo para la votación (Marruecos quiere que voten los colonos marroquíes) han impedido la consulta. Ahora 140.000 refugiados saharauis viven en los campamentos de Tinduf.