Crimen
Dos jóvenes matan a un hombre en Reino Unido tras apuñalarlo 100 veces con una katana e intentan decapitarlo
Dos jóvenes de 16 años y 18 años asestaron más de 100 puñaladas con una katana e intentaron decapitar a un hombre de 53 años cuando este descubrió a los agresores haciendo botellón dentro de la planta farmacéutica en la que la víctima trabajaba.
- Han sido condenados a cadena perpetua

Publicidad
Dos jóvenes han sido condenados a cadena perpetua por un asesinato salvaje en la localidad británica de Linthwaite tras asestar más de 100 puñaladas con una katana e intentar decapitar a un hombre de 53 años, según informa el diario británico 'Metro'.
Todo ocurrió el pasado mes de enero, en los alrededores de la planta farmaceutica 'Thornton & Ross'. Tres trabajadores de la planta, entre ellos Robert Wilson, la víctima del terrible asesinato, descubrieron a un grupo de jóvenes haciendo botellón en las instalaciones. Los trabajadores les pidieron que se fueran del lugar, incluso les ayudaron a buscar un teléfono móvil que supuestamente se le había caído a uno de los integrantes del grupo en la zona en la que se encontraban.
De repente, uno de los agresores, Kiyran Earnshaw de 18 años, sacó una katana de debajo de su chándal y comenzó a asestar las puñaladas mortales. Este fue ayudado por Luke Gaukroger, el otro agresor de 16 años, a quien se le escuchó decir "levántale la cabeza, quiero cortarle la cabeza", en la grabación de unas cámaras de seguridad, según apunta el citado medio británico.
Más Noticias
-
Última hora de la guerra de Irán y los ataques de EEUU e Israel en directo: Trump anuncia que los "líderes" de Líbano e Israel hablarán hoy por primera vez en 34 años
-
Irán impedirá el comercio en la región si EEUU mantiene el bloqueo del estrecho de Ormuz
-
Una mujer, obligada a tatuarse 250 veces el nombre de su pareja por toda la cara y el cuerpo
Otro de los trabajadores, John Badejo, también resultó gravemente herido en el ataque cuando intentaba ayudar a su compañero enfrentándose a los dos agresores. Badejo y el otro compañero presente en la escena se vieron obligados a huir para salvar sus vidas.
Publicidad









