Fue la hija mayor quien encontró inconscientes y abrazadas sobre la cama a su madre y a su hermana pequeña. Los servicios de emergencias consiguieron reanimar a la mujer pero nada pudieron hacer por la vida de la niña de 9 años.

Durante varias horas la Policía científica han analizado el interior del apartamento buscando pruebas. Todo apunta a que la pequeña murió por la ingesta de fármacos. Sus vecinos aseguran que la madre padecía una profunda depresión.

El cuerpo de la niña no presentaba signos de violencia. La mujer, divorciada, vivía con sus dos hijas y con su nieta en un piso del barrio bilbaíno de Atxuri.

La Ertzaintza ve indicios de criminalidad en lo ocurrido a esta hora no descarta ninguna hipótesis.