Si fracasa la investidura, el Rey tiene que convocar otra ronda de contactos para escoger de nuevo a un candidato. Felipe VI, podría apurar los tiempos como hizo en 2016. Hasta septiembre no citaría a los representantes políticos. En definitiva, les daría más tiempo para seguir negociando.

Según el diario 'La Razón' el jefe del Estado está dispuesto a aplicar el principio de "mínima intervención" si se llega a una investidura frustrada y hay que entrar en el plazo de dos meses antes de convocar elecciones de nuevo. Tras la ruptura de las negociaciones entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias se está en un escenario de rechazo al candidato tanto el día 23 como, en la segunda votación por mayoría simple dos días después.

La situación es parecida a la que ya tuvo que vivir el rey en 2016. Entonces Pedro Sánchez hizo famoso su "no es no". Ahora reclama una abstención por responsabilidad y porque no hay alternativa su candidatura.