"Eliminar rastros documentales de la Firma de Auditoría DEL" con esta frase el comisario Villarejo resume su "acción final" en el trabajo que realizó para el BBVA, según publica Moncloa.com.

Esta información nos remonta al 12 de febrero de 2005, día en el que el edificio Windsor quedó reducido a cenizas. En este rascacielos se encontraban las oficinas centrales de Deloitte, auditoría a la que días antes del siniestro la Fiscalía Anticorrupción solicitó la documentación de la auditoría de la firma FG Valores, vendida a Merrill Lynch en 1996. Esta información era sensible ya que podría traer problemas al presidente del BBVA, Francisco González, también conocido por todo el mundo como FG igual que la empresa que llevó a cabo la venta.

Esta investigación trataba de aclarar si hubo o no un desfase contable de unos 4,5 millones de euros.

Según Moncloa.com BBVA pagó a Villarejo BBVA pagó a Villarejo, solo entre 2012 y 2017, unos cinco millones de euros. Según los documentos a los que ha tenido acceso el digital, el comisario Vilalrejo, presuntamente, quiso destruir o modificar los documentos de Deloitte. Efectivamente la auditoría días después del incendio tuvo que confirmar que los documentos se habían destruido.

En otro de los papeles que cita Moncloa.com Villarejo habría escrito "el escrito de este proyecto se ha cumplido totalmente".