Gasoducto BarMar

Las claves de proyecto BarMar que llega para reemplazar al MidCat

España ha logrado tras varios intentos convencer a Emmanuel Macron para el desarrollo de un gasoducto que conecta con Europa.

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha insistido durante semanas en poder sacar adelante una alternativa al suministro de gas ruso ofreciendo las instalaciones españolas. Una propuesta rechazada en varias ocasiones por Emmanuel Macron, presidente del país clave para el desarrollo de una infraestructura que proporcionase gas a Europa a través de la Península Ibérica. Finalmente, Sánchez ha logrado un acuerdo con sus homólogos en Portugal y Francia.

La alternativa MidCat recibe otro nombre: BarMar. Queda acordada la construcción de un 'corredor verde' que conecte Barcelona con Marsella. Se trata de una tubería submarina que transportará principalmente gas e hidrógeno. Tendrá un recorrido de 360 kilómetros y podría estar listo dentro de unos cinco años. Sorprende que finalmente Alemania no entre en la ecuación, el rechazo de Macron podría haber propiciado la caída del país germano del proyecto.

¿En qué se diferencia del MidCat? BarMar no será un gasoducto, será una tubería que está ideada para el transporte de hidrógeno, aunque también llevará gas ante la crisis energética por la guerra en Ucrania. Comienza en la capital catalana ya que allí se encuentra la mayor planta de regasificación de la península.

Más caro que el MidCat

El objetivo de la turbina es llevar hidrógeno verde, un hidrógeno obtenido con el uso de energías renovables en su producción. Es la energía más limpia y sostenible, dicen sus defensores.

El Ejecutivo español quiere que el proyecto sea financiado por los fondos europeos, por el momento, se desconoce cómo se pagará. Será mucho más caro que el MidCat. Y, según ha explicado la vicepresidenta Ribera, nos queda mucho para verlo en funcionamiento.

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