Ahorro
Consejos y trucos para ahorrar en calefacción sin pasar frío
Reducir el gasto en calefacción es posible sin perder bienestar. Solo es necesario seguir unas pautas básicas en casa durante los meses de invierno.

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El gasto en calefacción puede dispararse durante los meses fríos, especialmente en hogares que dependen de sistemas como la electricidad, el gas natural o el gasóleo. Una vivienda media en España gasta entre 80 y 150 euros al mes en calefacción de gas natural y entre 120 y 200 euros si el sistema es eléctrico (radiadores, bombas de calor o acumuladores). En el caso del gasóleo, el gasto es mayor, llenar el depósito puede superar los 1.000 euros, es decir, entre unos 150 y 250 euros al mes. Ajustar hábitos y aplicar medidas de eficiencia supone un ahorro notable en la factura final.
Consejos prácticos y económicos para reducir el consumo
- Ajusta el termostato con criterio: mantener la temperatura entre 19 y 21 grados es suficiente para un ambiente confortable. Reducir un solo grado puede suponer un ahorro del 7% en la factura.
- Aprovecha el calor del sol: deja que entre la luz natural en tu casa durante las horas centrales del día para calentar las estancias sin gastar un euro. Al anochecer, baja persianas y cierra las cortinas para evitar que el calor acumulado se escape.
- No cubras los radiadores: tapar con ropa, muebles o cubiertas los radiadores impiden que el calor se distribuya correctamente. Mantenerlos despejados mejora su rendimiento y evita que el sistema trabaje más de lo necesario. Además, en el caso de la ropa, puede suponer un peligro. Nunca se debe poner prendas encima de los radiadores.
- Purga y revisa los radiadores: ¿te ha pasado alguna vez que tocas una parte del radiador y está más fría que la otra? El aire atrapado en el interior reduce su capacidad de calentar. Si purgas los radiadores estarán en su máximo estado de eficiencia y darán más calor a tu hogar.
- Mejora el aislamiento: coloca burletes en puertas y ventanas, alfombras en los suelos más fríos (de baldosa o terrazo) o cortinas gruesas, todo ello ayuda a conservar el calor. Son soluciones económicas que reducen la necesidad de encender la calefacción durante más tiempo.
- Calienta solo las zonas que utilizas: cierra las puertas de habitaciones que no uses, eso ayudará a que el calor se concentre en las áreas principales.
- Ventila pero con moderación: está claro que es necesario ventilar la casa a primera hora de la mañana para que el aire se renueve, pero no tienes por qué tener la casa abierta toda la mañana. Con 5 o 10 minutos es suficiente para renovar el aire sin que se enfríen las habitaciones.
- Revisa el estado de la caldera: un mantenimiento adecuado garantiza que la calefacción funcione correctamente. Nuestro consejo: antes de que comience la temporada de invierno, llama a un técnico para que le eche un vistazo. Una caldera en mal estado consume más y aporta menos calor del que debería.
Aplicar estos consejos no solo te ayuda a ahorrar en calefacción, sino que mejora la eficiencia energética de tu hogar y contribuye a un consumo sostenible.
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