Sasa Curcic ha sido una de los futbolistas más talentosos de la historia de Serbia pero, al igual que otros muchos, su actitud fuera del campo no ha sido la más ejemplar. Y es que durante mucho tiempo fue conocido como 'el George Best serbio' por sus excesos fuera de los terrenos de juego.

Curcic ha explicado en una entrevista al 'Daily Mail' las razones de esa comparación.

"En mi mejor momento yo era como Best, un driblador, un artista. Yo también gasté mi dinero en mujeres, coches deportivos y alcohol... Estoy deacuerdo con él en que... ¡el resto lo desperdiciamos!", asegura Curcic.

Curcic, que tiene 47 años, jugó para varios equipos y colgó las botas con 29 años. El serbio tiene claro lo único que le habría motivado para seguir.

"No hubiese firmado por otro equipo aunque me hubiesen ofrecido 15 millones de libras... pero sería diferente si me ofreciesen 15 mujeres de todo el mundo. Le diría al presidente ... 'por favor, dejadme que haga felices a estas mujeres'", indica Curcic.