Champions League

El Barcelona se despide de la Champions con otro baño de realidad ante el Bayern

Un Barcelona que saltó a jugar ya eliminado fue de nuevo barrido por un Bayern Múnich superior. Mané, Choupo-Moting y Pavard firmaron otra victoria bávara y el triste adiós del Barça de la Champions League

Choupo-Moting celebra su gol ante el Barcelona

Choupo-Moting celebra su gol ante el Barcelona Efe

Publicidad

La verdadera realidad del Barcelona de Xavi se dibujó en una tarde-noche aciaga y que ya forma parte de la historia negra del equipo catalán en Europa. Y es que si pensar en un milagro del Viktoria Plzen en San Siro era un ejercicio de optimismo, la lección del Bayern acto seguido fue casi un palo mayor.

Y es que al margen de posibles infortunios, arbitrajes o mala suerte, lo cierto es que al Barcelona no le da. No le daba sin Lewandowski la temporada pasada y no le ha dado tampoco con el polaco este año.

Ante la eliminación en la fase de grupos, segunda consecutiva, no caben excusas. El Barcelona solo ha ganado un partido, ante el Viktoria Plzen, y ha perdido los dos duelos ante el Bayern y no ha sido capaz de ganar al Inter ni en Milán ni en el Camp Nou. La gran duda es saber si Xavi cuenta con la capacidad y, en especial, el tiempo suficiente para revertir la dura realidad de un equipo que hace mucho no está entre los mejores del viejo continente.

El Bayern jugó con el Barcelona como lo haría ante un juvenil. Ganó cuando quiso, manejando el ritmo del partido a su antojo y anotando ante Ter Stegen con extrema facilidad.

El primer gol fue un reflejo de todo lo anterior. Un pase medido a la carrera de Mané y el delantero del Bayern dejó atrás a Bellerín para picarla ante Ter Stegen.

No bajó la intensidad el equipo de Julian Nagelsmann e hizo el segundo tras otra combinación, definida por abajo ante un gran Choupo-Moting. Pudo incluso anotar el 0-3 Musiala en una doble ocasión salvada por Bellerín y Ter Stegen.

Y para mal mayor la primera parte acabó con un penalti sobre Lewandowski que el colegiado rectificó tras consultar el VAR. De Ligt pareció barrera el polaco, pero ya nadie entiende el fútbol moderno.

La segunda parte fue un ejercicio de control y suficiencia del Bayern. Xavi incluso rotó a su equipo pensando ya en el duelo ante el Valencia del fin de semana.

El Bayern aún anotó un tercer gol, obra de Pavard con el tiempo cumplido. Fue como la palmada en la espalda de un padre a su hijo. El Bayern despidió al Barcelona con otra humillación. Los de Xavi deberán redimir sus pecados en la Europa League.

Publicidad