La isla tinerfeña de Canarias se ha convertido en un de las zonas más divertidas de este verano. A sus playas y el ocio estival, se suma una competición de BMX un tanto fuera de lo normal.

Un puñado de jóvenes se han juntado en el Puerto de la Cruz para formar una singular competición de BMX. Allí, los participantes realizan unos impresionantes saltos acrobáticos que acaban en el mar en forma de chapuzón, con bici incluido.

La gran mayoría de los saltos mezclan belleza con un poco de locura, aunque otro muchos acaban de la peor forma posible, ¡a costalazos!