En la novela un hombre anticipa con ilusión el momento de reunirse con su esposa mientras ultima los preparativos de su nuevo hogar en Lisboa, en una suerte de "Penélope en masculino" que observa y espera a su esposa, una neurocientífica experta en memoria. En una "correspondencia poética" entre los dos protagonistas, la mujer es una investigadora especializada en el cerebro que está casada con un hombre cuya vida lisboeta inicial es bella, segura, equilibrada y feliz, pero que poco a poco muta hacia una inseguridad y vulnerabilidad.

"Yo tenía que ir mostrando la realidad a través de un testimonio que va alejándose de la realidad a cada momento más. El oficio de la novela es ese tipo de cosas", explica el escritor, que vive entre Madrid y Lisboa. Para construir esta novela, a la que llegó por casualidad en Lisboa cuando se proponía escribir otra historia, el autor utiliza un "narrador en primera persona en la que tú confías y te vas dando cuenta de que no es de fiar", ha dicho junto a la editora Elena Blanco, que ha comentado como al principio dudaba de ella y no de la voz de la historia.

"Un narrador te cuenta en primera persona su versión del mundo, en el que vive completamente obsesionado y encerrado y a través de esta persona que te habla, tienes que ver detrás de un velo que es lo que no te quiere contar o no quiere ver", ha subrayado Muñoz Molina, que ha explicado que la novela recoge también sus miedos.

"Me he instalado en esta ciudad para esperar en ella al fin del mundo"

"A mí, escribir la historia me curaba. Los problemas en la vida real se quedan en suspenso", ha afirmado el académico Muñoz Molina, y ha hecho un elogio de la soledad, que considera necesaria. La editora ha resaltado que, en la historia, el protagonista ve Lisboa "como el lugar en el que recupera el sentido del tiempo y del espacio" con un elogio del tiempo lento, ante lo que el autor ha encomiado esta ciudad como un lugar inspirador fruto de una mezcla de calor provinciano y cosmopolitismo. Cuando el autor se instalaba en Lisboa con el propósito de narrar una novela en la que había trabajado mucho, no era consciente de que la abandonaría, y un día al salir a correr a la orilla del Tajo se le ocurrió una frase que anotó en un cuaderno: "Me he instalado en esta ciudad para esperar en ella el fin del mundo".

La frase serviría finalmente para abrir otra novela, la que ahora presenta, y desterraría la anterior, en un viaje cuyos entresijos eran "desconocidos" hasta para el mismo autor, como ha relatado él mismo. A diferencia de las novelas inmediatamente anteriores, 'Tus pasos en la escalera' es "pura ficción", aunque es ficción muy pegada a lo real y construida a través de materiales que ha considerado de inmediato, por producirse en la vida, con escenas con Donald Trump y Michelle Obama.

Admirador de la obra del neurocientífico y escritor Oliver Sacks, Muñoz Molina ha explicado que en un momento dado abandonó otra novela escrita en un cuaderno y protagonizada por un neurocientífico, dada su curiosidad por esta especialidad, y en esta ocasión ha podido recrear esta profesión en el personaje femenino protagonista.'Tus pasos en la escalera', que hace alusión a un bolero, abre con una cita de Michel de Montaigne sobre la necesidad de ocultar la propia vida, y Muñoz ha defendido retirarse y recogerse, "de proteger la vida de uno"."Porque la vida es muy frágil, tiene un sentido más urgente; más ahora, en que está siendo saqueada por ladrones a los que damos nuestros datos, invadida por las redes sociales y los intereses concretos de las empresas tecnológicas", subraya.