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TENERIFE

“Mis hijos comen de la basura”

Una de las afectadas por el caso Mararía se plantó ayer en una comisión de control del ayuntamiento después de 14 meses sin cobrar

Sonia asegura que ha pensado en suicidarse por la difícil situación por la que atraviesa

Sin tapujos y desesperada Sonia explicaba así cuál es su día día. Impotente y cansada de esperar una solución que no llega, recriminó a a la Comisión de Control del ayuntamiento la dilación en el tiempo. IMpotente reconocía no poder más.

Es el ejemplo de muchas de las más de 180 trabajadoras que la quiebra de Mararía dejó sin trabajo y con cuatro meses sin cobrar.

Ellas no pueden permitirse esperar y el ayuntamiento, asegura la concejala de asuntos sociales está atado de pies y manos mientras el proceso judicial esté abierto.

Ellas cansadas de promesas aseguran volverán a las reivindicaciones.

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