Desde su creación a principios del siglo pasado, el plástico es uno de los materiales más comunes en nuestra vida diaria. Al NO ser un producto biodegradable, se ha convertido en una amenaza para el planeta. Según los expertos, la reducción de su producción y una mejor gestión del residuo pueden contrarrestar las consecuencias. No son afirmaciones alarmistas, reflejan una realidad que ya sufre el planeta, ni siquiera son hechos lejanos, la invasión del plástico está aquí, nos está afectando, y si no tomamos medidas urgentes sus consecuencias serán irreversibles.

A este ritmo,en 2050 habrá en el mar más plásticos que peces

La imagen impacta,. No es una playa de un país asiático ni americano. No hay que ir tan lejos. Es una de las playas más vírgenes de La Graciosa.

Estas diminutas bolas se denominan pellets, la materia prima con la que se fabrican, por ejemplo, las botellas de plástico. Más del 40% de los microplásticos hallados en Famara, en Lanzarote, son pellets. ¿Cómo ha ido a parar al mar este material que se supone que debe estar en una fábrica? Nadie tiene respuesta. Lo que si hay son estudios que desprenden afirmaciones tan preocupantes como estas:.

Cada minuto del día se vierte al mar en el planeta el equivalente a un camión de basuras cargado de plástico, lo que se traduce en más de ocho millones de toneladas cada año.

Nueve de cada diez aves marinas ya tienen plástico en el estómago, En 2050, de seguir este ritmo, serán el 99%.

Si no se actúa ya, en esa misma fecha habrá en el mar, atención, más plásticos que peces.

Evitar que las consecuencias sean catastróficas está en manos de todos, pero el tiempo corre en nuestra contra.