Meghan Markle y el príncipe Harry llegaban felices y sonrientes al Castillo de Windsor para el último ensayo de la ceremonia antes del gran día.

La novia optaba por un look en blanco formado por un body camisa de la marca ‘Tuxedo Body Wear’ que cuesta 237 euros. Une estilismo que acompañó con unos pendientes de brillantes que quedaban a la vista gracias a su semirecogido. Desde luego, un ‘beauty look’ que bien podría ser similar al que le veamos cuando vaya a darse el ‘sí, quiero’.

Los que también estuvieron en el ensayo fueron los Duques de Cambridge, ya que sus hijos, George y Charlotte, tienen además un papel relevante en la ceremonia porque son los pajes. El que no sabemos si estaría es el príncipe Carlos, ya que ha sido ahora cuando se ha confirmado que será el encargado de acompañar a la novia hasta el altar.