La pesadilla por fin ha terminado para Lucía Bosé y su familia. La matriarca del clan había sido acusada por la sobrina de una de sus antiguas empleadas del hogar, Remedios, por apropiación indebida de un cuadro de Picasso.

Se trataba de un dibujo que el mismo artista le habría regalado a la empleada, el cual Lucia se había quedado sin derecho alguno. De hecho, la pintura titulada 'La Chumbera' y realizada a lápiz, contenía una dedicatoria para la trabajadora del hogar.

La actriz se enfrentaba a una petición de 4.800 euros y una pena de dos años de cárcel, aunque siempre mantuvo que la propia Remedios le había regalado la obra porque no le gustaba. Lucia subastó la pintura hace años para poder hacer frente a sus deudas económicas, ya que alcanzaba un precio de hasta 198.607 euros, sin tener en cuenta los problemas que le acarrearía.

Ahora la madre de Miguel Bosé ya puede respirar tranquila sabiendo que ha sido declarada inocente.