Señala que tras los últimos incidentes violentos que se han vivido en la ciudad tiene "un sentimiento de desilusión, desasosiego e incertidumbre". Explica que su cuerpo no tenía ninguna instrucción ni orden directa. Ella trabaja dentro del recinto y lo que se iba a evitar "sí o sí" es que los manifestantes entraran en el aeropuerto.

Ha explicado que pese a que los compañeros hicieron un filtro de control para que no entraran manifestantes en el interior algunos de ellos presentaron billetes de avión falsos que se vendían mediante una aplicación. Cuenta que cuando se detectó ese fallo ya habían entrado en el aeropuerto unas 30 personas "que estuvieron controladas en todo momento y no opusieron ninguna resistencia".

Esta trabajadora explica que lo que alteró realmente el orden en el aeropuerto fue que cuando acabó la manifestación del centro de la ciudad muchos de ellos se desplazaron de forma sorpresiva al aeropuerto.

Según este testimonio en Cataluña "no se puede decir que eres policía nacional". "Incluso conoce casos en los que a la hora de acceder a un alquiler tienen que inventar una profesión para no decir que son policías".

Asegura que la situación de opresión hacia el cuerpo de Policía se ha ido incrementando en los últimos dos años y medio. "Esperábamos el respaldo de la sociedad pero ahora la misma sociedad tiene miedo", lamenta.