La inspección ocular será clave para determinar la veracidad del testimonio del dueño de la finca, que dice haber tapado el pozo con dos bloques de hormigón. Los padres de Julen, en su declaración, también hablan de bloques.

La pareja del dueño de la finca, prima del padre de Julen, contó en sede judicial que no escuchó a David alertar sobre el peligro del pozo: "No escuché cómo David advertía al resto de la existencia del pozo aunque es verdad que sabiendo cómo es él, no me extraña que hubiera alertado al padre. En el momento que cayó Julen, estaba en otro punto de la parcela. Vi correr al menor por la zanja y cómo de pronto daba un pequeño salto y desaparecía".

La madre del pequeño aseguraba que cuando acudió a la finca desconocía la presencia del agujero: "No sabía que había allí un agujero de esas características. De haberlo sabido, me habría bajado del coche a medio camino". El mismo dueño de la finca ya reconoció en una rueda de prensa que el pozo estaba al descubierto, que solo lo tapó con dos bloques de hormigón y que sí había peligro.

José Roselló, padre del niño, sí sabía que había un pozo en la zona: "David me advirtió que había tres pozos en la parcela, uno de ellos estaba a pocos metros de donde estábamos preparando la paella. Ese era el único de los tres que estaba sin entubar y mal tapado. Vi cómo mi hijo corría por la zanja, salí tras él y de repente desapareció. También vi los bloques de hormigón que David decía haber colocado sobre la boca del pozo aunque cuando llegué, el agujero estaba al descubierto. Muy tapado no debía estar porque yo metí el brazo hasta el hombro".

En la inspección ocular, los investigadores no han encontrado esos bloques de hormigón con los que supuestamente el dueño había tapado el pozo. Solo algunos sueltos por el terreno. Una inspección que determinará hasta qué punto es verdad la versión de David, dueño de la finca.